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Lucas 14:18 - Biblia Version Moderna (1929)

18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero le dijo: He comprado un campo, y he menester salir y verlo: ruégote que me tengas por excusado.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

18 pero todos comenzaron a poner excusas. Uno dijo: “Acabo de comprar un campo y debo ir a inspeccionarlo. Por favor, discúlpame”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Pero todos por igual comenzaron a disculparse. El primero dijo: 'Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo; te ruego que me disculpes.

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Pero todos por igual comenzaron a excusarse. El primero le dijo: Compré un campo y necesito salir° a verlo,° te ruego me disculpes.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Pero todos, sin excepción, comenzaron a excusarse. El primero le dijo: 'He comprado un campo, y necesariamente tengo que ir a verlo; te ruego que me disculpes'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Y comenzaron todos a una a excusarse. El primero le dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.

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Lucas 14:18
24 Referencias Cruzadas  

¿A quiénes he de hablar y testificar de modo que oigan? He aquí que es incircunciso el oído de ellos, de manera que no pueden escuchar: he aquí que la palabra de Jehová ha venido a ser un oprobio para ellos; no tienen deleite en ella.


Y al tiempo de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está aparejado.


Y otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos: ruégote que me tengas por excusado.


Y viéndole Jesús cómo se puso triste, dijo: Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas.


Y la que cayó entre espinos, son los que habiendo oído, siguen su camino, y son ahogados con las afanes y las riquezas y los placeres de esta vida, y no maduran fruto.


A lo suyo vino; y los suyos no le recibieron.


y no quereis venir a mí para que tengáis vida.


Bien que (si lo hay) yo tengo de que confiar en la carne. Si otro alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:


porque Demas me ha abandonado, amando más este siglo presente, y se ha ido a Tesalónica; Crescente se ha ido a Galacia, Tito a Dalmacia.


y apartarán de la verdad sus oídos, y los volverán a las fábulas.


que no haya ningún fornicario, u hombre profano, como Esaú, el cual por un solo plato de comida vendió su misma primogenitura:


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