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Lucas 10:2 - Biblia Version Moderna (1929)

2 Y les decía: La mies en verdad es mucha, mas los trabajadores son pocos: rogad, pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mies.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Y les dio las siguientes instrucciones: «La cosecha es grande, pero los obreros son pocos. Así que oren al Señor que está a cargo de la cosecha; pídanle que envíe más obreros a sus campos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Les dijo: 'La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe obreros a su cosecha.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Y les decía: En verdad la mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad pues al Señor de la mies, para que envíe obreros a su mies.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Y les decía: 'La mies es mucha, pero pocos los obreros; rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.

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Lucas 10:2
48 Referencias Cruzadas  

Entonces dijo Elías al pueblo: Yo, yo solo quedo como profeta de Jehová; mas los profetas de Baal son cuatrocientos y cincuenta hombres.


¡El Señor da la buena nueva; numerosa es la compañía de mujeres que la publican!


y os daré pastores según mi corazón, que os apacentarán con ciencia y entendimiento.


¡Ay del pastor inútil, que desampara la grey! la espada caerá sobre su brazo, y sobre su ojo derecho: su brazo se le secará completamente, y su ojo derecho será del todo ofuscado.


cuyos compradores las matan, y no se tienen por culpables, y los que las venden dicen: ¡Bendito sea Jehová, porque soy rico! y sus mismos pastores no tienen compasión de ellas.


Y yo descenderé y hablaré contigo allí; y tomaré del Espíritu que está sobre ti, y lo pondré sobre ellos; para que ellos lleven juntamente contigo la carga del pueblo, y no la lleves tú solo.


Pero Moisés le respondió: ¿Eres celoso por mi causa? antes bien ¡ojalá que todo el pueblo de Jehová fuesen profetas, y que pusiera Jehová su Espíritu sobre ellos!


PORQUEel reino de los cielos es, semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar trabajadores para su viña.


Os lo mando yo, como el hombre que partiendo para el extranjero, dejó su casa, y dando a sus siervos autoridad, y a cada cual su propio oficio, mandó también al portero que velase.


¶Y les dijo: Id por todo el mundo, y predicad el evangelio a toda criatura.


Mas ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando el Señor con ellos, y confirmando la palabra con las señales que la acompañaban. Amén.


Y HABIENDO convocado a los doce, les dió poder y autoridad sobre todos los demonios, y para curar enfermedades.


Aquellos, pues, que habían sido esparcidos por la persecución suscitada con motivo de Esteban, fueron hasta Fenicia, y Chipre, y Antioquia, predicando la palabra; mas sólo a los judíos.


Y mientras éstos ministraban al Señor, y ayunaban, dijo el Espíritu Santo: Separadme a Bernabé y a Saulo, para la obra a que los he llamado.


¶Ellos pues, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia; y desde allí navegaron a Chipre.


Mirad por vosotros mismos, y por toda la grey, sobre la cual el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para pastorear la iglesia de Dios, la cual él adquirió para sí con su misma sangre.


Y él me dijo: Parte; porque yo te enviaré lejos de aquí a los gentiles.


Aquellos pues que fueron dispersados, andaban por todas partes, predicando la palabra.


Y Dios ha puesto los miembros en la iglesia, primero apóstoles, segundo profetas, tercero maestros, luego milagros, después dones de curar, los de ayudar y de gobernar, y diversos géneros de lenguas.


Mas por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia que me fué dada, no fué en vano; antes bien he trabajado más abundantemente que todos ellos; mas no yo, sino la gracia de Dios que estaba conmigo.


ASÍ pues, obrando juntamente con él, nosotros también os rogamos que no recibáis la gracia de Dios en vano;


porque todos buscan lo suyo propio, no las cosas que son de Jesucristo.


Sin embargo, tuve por necesario enviaros a Epafrodito, mi hermano y colaborador y compañero de milicia, y vuestro mensajero, el cual ministraba a mis necesidades:


porque a causa de la obra de Cristo llegó hasta la muerte, no haciendo caso de su vida, para suplir lo que faltaba de vuestra parte en mi servicio.


para lo cual también yo trabajo, esforzándome conforme a la operación de su fortaleza, la cual obra en mí con poder.


Os saluda Epafras, que es uno de vosotros, siervo de Cristo, el cual se esfuerza siempre a favor vuestro, en sus oraciones, para que estéis firmes, siendo perfectos, y plenamente asegurados en toda la voluntad de Dios.


Porque os acordáis, hermanos, de nuestra fatiga y arduo trabajo; cómo, trabajando noche y día, para que no fuésemos una carga a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.


¶Y os rogamos, hermanos, que conozcáis a los que trabajan en medio de vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan;


EN fin, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como también sucede con vosotros;


porque para esto mismo trabajamos y nos esforzamos; por cuanto tenemos puesta nuestra esperanza en el Dios vivo, el cual es Salvador de todos los hombres, especialmente de los creyentes.


Tú empero sé vigilante en todas las cosas, sufre trabajos, desempeña la obra de evangelista, cumple bien tu ministerio.


Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, a Filemón, amado amigo y colaborador nuestro;


mas Cristo lo era, como hijo, constituído sobre la casa del Señor; cuya casa somos nosotros, si retenemos firme el denuedo y el regocijo de nuestra esperanza, hasta el fin.


AL ángel de la iglesia que está en Efeso, escribe: Estas cosas dice el que tiene las siete estrellas en su diestra, y que anda en medio de los siete candelabros de oro:


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