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Levítico 25:39 - Biblia Version Moderna (1929)

39 ¶Asimismo cuando empobreciere tu hermano junto a ti y se te vendiere, no le harás servir como esclavo:

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

39 »Si uno de tus hermanos israelitas se empobrece y se ve obligado a venderse a ti, no lo trates como a un esclavo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

39 Si tu prójimo se hace tu deudor y se vende a ti, no le impondrás trabajo de esclavo;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

39 Si un hermano tuyo llega a ser tan pobre junto a ti que se vende a ti, no lo someterás a trabajo de esclavo.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

39 'Si tu hermano se empobrece y se te vende, no le impondrás trabajos de esclavo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

39 Y cuando tu hermano empobreciere, estando contigo, y se vendiere a ti, no le harás servir como esclavo.

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Levítico 25:39
16 Referencias Cruzadas  

Pero de los hijos de Israel no sujetó Salomón a servidumbre a ninguno, sino que ellos eran los hombres de guerra, y sus siervos domésticos, y sus príncipes, y sus capitanes, y los comandantes de sus carros y de su caballería.


Y CIERTA mujer de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido es muerto, (y sabes que tu siervo era temeroso de Jehová); y el acreedor ha venido con el fin de llevarse mis dos hijos por siervos.


Y ahora estáis pensando sujetar a los hijos de Judá y de Jerusalem, como siervos y siervas vuestros. Pero ¿no hay ciertamente de vuestra parte delitos cometidos contra Jehová vuestro Dios?


Ahora pues, como la carne de estos nuestros hermanos así es nuestra carne, y como los hijos de ellos, son nuestros hijos; y con todo he aquí que vamos sujetando nuestros hijos y nuestras hijas a servidumbre; y hay de nuestras hijas ya sujetas, sin haber poder en nuestra mano para rescatarlas, siendo así que nuestros campos y nuestras viñas ya son de otros.


y les amargaron la vida con dura servidumbre, en hacer argamasa con barro y con ladrillos; y con toda suerte de labores del campo: todo el servicio con que se servían de ellos, era con rigor.


Cuando comprares un siervo hebreo, seis años te servirá, mas al séptimo saldrá libre, de balde.


Mas si el sol hubiere salido sobre él, será reo de homicidio; porque el ladrón debiera haber hecho restitución. Si no tuviere con que hacerla, sea vendido por su hurto.


Porque a ellas, sí a ellas mismas, grandes naciones y poderosos reyes las reducirán a servidumbre; y así les recompensaré conforme a sus hechos y según las obras de sus manos.


Todas las naciones, pues, le han de servir a él, y a su hijo, y al hijo de su hijo, hasta que llegue el tiempo de su tierra también; entonces a ella la reducirán a servidumbre muchas naciones y grandes reyes.


Y sucederá en aquel día, dice Jehová de los Ejércitos, que haré pedazos el yugo del enemigo de sobre tu cerviz, y romperé tus coyundas: y a mi pueblo los extraños no le reducirán más a servidumbre:


Al cabo de siete años, cada uno de vosotros dejará ir a su hermano hebreo que te haya sido vendido, y que te hubiere servido seis años, y le dejarás ir libre de ti: mas vuestros padres no me obedecieron, ni inclinaron a mí su oído.


¶El oráculo que tuvo Jeremías de parte de Jehová, después que celebró el rey Sedequías pacto con todo el pueblo que había en Jerusalem, para proclamarles la libertad,


dejando ir libres cada uno a su siervo y cada uno a su sierva, siendo hebreo o hebrea; para que ninguno se hiciese servir más de ellos, es decir, de los judíos, hermanos suyos.


y los dejaréis por herencia para vuestros hijos después de vosotros, como posesión hereditaria: para siempre podréis tener a los tales por siervos. Empero de vuestros hermanos, los hijos de Israel, no os enseñoreéis el uno del otro con rigor.


Y no teniendo con qué pagar, su señor mandó venderle a él, y a su mujer e hijos, y todo cuanto tenía, y hacerse el pago.


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