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Levítico 25:14 - Biblia Version Moderna (1929)

14 Por tanto si vendieres algo a tu prójimo, o comprares algo de mano de tu prójimo, no os oprimáis los unos a los otros.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

14 Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

14 »Cuando hagas un acuerdo con tu vecino para comprar o para vender alguna propiedad, no se aproveche el uno del otro.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

14 Por eso, si venden o compran algo a su prójimo, no lo engañen:

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La Biblia Textual 3a Edicion

14 Si vendéis algo a vuestro prójimo o compráis algo de mano de vuestro prójimo, no os engañéis mutuamente.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 Si realizáis operaciones de compra y venta no os perjudiquéis unos a otros.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Y cuando vendiereis algo a vuestro prójimo, o comprareis de mano de vuestro prójimo, no engañe ninguno a su hermano:

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Levítico 25:14
33 Referencias Cruzadas  

Y airóse Asa contra el vidente y le echó en una cárcel; porque estaba enojado con él a causa de esto: y Asa maltrató a varios del pueblo en ese tiempo.


para hacer justicia al huérfano y al oprimido, para que no vuelva más a causar espanto el hombre endeble, que es de la tierra.


El que oprime al pobre vitupera a su Hacedor; mas le honra aquel que se compadece del menesteroso.


El que cerrare sus oídos al clamor del desvalido, clamará también, y no será escuchado.


Quien oprime a los desvalidos para acrecentar sus ganancias, y el que da a los ricos, caminan seguramente a la indigencia.


El príncipe falto de entendimiento es también un gran opresor; mas aquel que aborrece las ganancias injustas prolongará sus días.


Un hombre pobre que oprime a los desvalidos, es parecido al aguacero arrebatador, que no deja cosa que comer.


El que acrecienta su caudal por usura y ganancia injusta, lo va juntando para aquel que se compadece de los pobres.


¶Si vieres la opresión de los pobres, y la perversión de juicio y de justicia en alguna provincia, no te turbes a causa de esto; porque sobre el alto otro más alto vigila, y sobre ellos, el Altísimo.


aprended a hacer lo bueno; buscad lo justo; socorred al oprimido; mantened el derecho del huérfano, defended la causa de la viuda!


Aquel que anda en justicias y habla rectitudes, que rechaza con desprecio la ganancia de opresiones, que sacude sus manos de contacto con los sobornos, que tapa sus oídos para no oír propuestas sanguinarias, que cierra sus ojos para no ver el mal;


Porque la viña de Jehová de los Ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son la planta de su deleite; y él esperaba la equidad, ¡mas he aquí derramamiento de sangre! y justicia, ¡mas he aquí el clamor de los oprimidos!


¿No es más bien este el ayuno que yo escojo; Soltar las ligaduras de maldad, desatar las coyundas del yugo, enviar libres a los oprimidos, y que rompas todo yugo?


Empero tus ojos y tu corazón están puestos solamente en tu ganancia injusta, y en la sangre inocente, para derramarla, y en la opresión y en la violencia, para practicarlas.


Al padre y a la madre han despreciado en ti; al extranjero han saqueado en medio de ti; al huérfano y a la viuda han oprimido en ti.


¶No usarás de extorsión para con tu prójimo, ni le robarás. El salario del jornalero no ha de quedar en tu poder toda la noche hasta la mañana.


Conforme al número de los años después del jubileo, lo comprarás de tu prójimo; y conforme al número de los años de cosecha, él te lo venderá.


No os oprimáis, pues, los unos a los otros, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.


sus dos manos están listas para hacer maldad; el príncipe pide regalos, y el juez decide por cohecho, también el grande habla sin reparo del deseo de su alma: y así entretejen las intrigas.


Le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué hemos de hacer? Y les dijo: No hagáis violencia a nadie, ni defraudéis a ninguno con falsía; y estad contentos con vuestras pagas.


Pero vosotros mismos hacéis injusticia y defraudáis, y esto a vuestros hermanos.


Y clamaron los hijos de Israel a Jehová; porque tenía Jabín novecientos carros de hierro, y había oprimido a los hijos de Israel con violencia durante veinte años.


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