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Levítico 19:31 - Biblia Version Moderna (1929)

31 ¶No os volváis a los nigrománticos, ni a los adivinos; no acudáis a ellos, para contaminaros con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

31 No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

31 »No te contamines al recurrir a los médiums o a los que consultan con los espíritus de los muertos. Yo soy el Señor tu Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

31 No se dirijan a los brujos ni a los que llaman a los espíritus; no los consulten no sea que con ellos se manchen: ¡Yo soy Yavé!'

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La Biblia Textual 3a Edicion

31 No os volváis a los que evocan espíritu de muertos, ni a los adivinos,° ni los busquéis para ser contaminados por ellos. Yo, YHVH, vuestro Dios.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

31 No acudáis a los nigromantes ni consultéis a los adivinos para no quedar impuros. Yo, Yahveh, vuestro Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

31 No os volváis a los encantadores ni a los hechiceros; no los consultéis ensuciándoos con ellos: Yo soy Jehová vuestro Dios.

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Levítico 19:31
22 Referencias Cruzadas  

También hicieron pasar a sus hijos y a sus hijas por el fuego; y practicaron la adivinación, y usaron de agüeros, y se vendieron a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová, para provocarle a ira.


e hizo pasar a su mismo hijo por el fuego; y observaba los agüeros, y practicaba la adivinación, y tuvo trato con espíritu pitónico, y con los mágicos; e hizo mucha maldad a los ojos de Jehová, para provocarle a ira.


¶En fin, a los nigrománticos, y a los mágicos, y a los dioses familiares,  y los ídolos, y todas las abominaciones que pudieron verse en la tierra de Judá y en Jerusalem, los extirpó Josías; a fin de dar efecto a las palabras de la ley, escritas en el libro que había hallado el sacerdote Helcías en la Casa de Jehová.


Así murió Saúl por su prevaricación que había cometido contra Jehová, en cuanto al mandamiento de Jehová que no guardó; y por haber ido en demanda de un espíritu pitónico, para consultarle,


Él también hizo pasar a sus hijos por el fuego en el Valle del Hijo de Hinom, y era observador de  agüeros, y practicaba adivinación, y ejercitaba la hechicería, y tuvo trato con espíritu pitónico, y con los mágicos; e hizo mucha maldad a los ojos de Jehová, para provocarle a ira.


¶A la hechicera no le permitirás vivir.


Y tú estarás abatida; desde el suelo hablarás; y tu habla será bajita, desde el polvo; y será tu voz, como de espíritu pitónico, desde la tierra, y tu habla sonará confusamente desde el polvo.


Te has cansado en la multitud de tus propósitos: preséntense, si quieres, y te salven los que reparten los cielos, los que contemplan las estrellas, los que en los novilunios forman pronósticos respecto de las cosas que te han de sobrevenir.


Y cuando os dijeren: Acudid a los espíritus y a los adivinos, que chirrían y mascullan; responded: ¿No debe un pueblo acudir más bien a su Dios? ¿por los vivos acaso se ha de acudir a los muertos?


¶No comáis nada con la sangre.  No practiquéis adivinación, ni observéis agüeros.


¶Temeréis cada cual a su madre y a su padre; y guardaréis mis días de descanso. Yo Jehová vuestro Dios.


Por tanto, el hombre o la mujer en quien haya espíritu pitónico, o que sea adivino, serán muertos irremisiblemente; los matarán a pedradas: recaiga su sangre sobre ellos.


Y le eran adictos, por cuanto hacía mucho tiempo que los tenía asombrados con sus artes mágicas.


idolatría, hechicería, enemistades, riñas, celos, iras, facciones, divisiones, sectas,


Mas en cuanto a los cobardes, y los incrédulos, y los abominables, y los homicidas, y los fornicarios, y los hechiceros, y los idólatras, y todos los mentirosos, su parte será en el lago que arde con fuego y azufre: que es la muerte segunda.


¶Y Samuel era ya muerto, y todo Israel le había hecho lamentación; y le habían enterrado en Ramá, es decir, en su propia ciudad; y Saúl había extirpado del país los nigromantes y los adivinos.


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