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Juan 5:39 - Biblia Version Moderna (1929)

39 Escudriñad las Escrituras, porque pensáis que en ellas tenéis vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

39 »Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras me señalan a mí!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

39 Ustedes escudriñan las Escrituras pensando que encontrarán en ellas la vida eterna, y justamente ellas dan testimonio de mí.

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La Biblia Textual 3a Edicion

39 Escudriñáis° las Escrituras, porque os parece que en ellas tenéis vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

39 Vosotros investigáis las Escrituras, porque en ellas pensáis tener vida eterna. Pues son ellas, precisamente, las que dan testimonio de mí.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

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Juan 5:39
51 Referencias Cruzadas  

sino que en la ley de Jehová está su deleite, y en su ley medita de día y de noche.


Dentro de mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti.


Como el rocío del Hermón es la influencia que desciende sobre las montañas de Sión; porque allí Jehová la bendición ha mandado, es a saber, la vida para siempre jamás.


Me harás conocer el sendero de la vida: en tu presencia está la plenitud de gozo; a tu diestra se hallan delicias eternamente.


Vida te pidió, y se la diste, largura de días, para siempre jamás.


Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos luz.


Porque el mandamiento es una lámpara, y la ley es una luz, y las reprensiones de la corrección son camino de la vida:


¶Inquirid en el Libro de Jehová, y leed: ninguno de éstos ha faltado, ninguna echa menos a su compañero; porque mía es la boca que lo ha mandado, y el Espíritu de Jehová es el que los ha congregado.


¡A la ley y al testimonio! si no hablaren conforme a esta palabra, son aquellos, para quienes no ha amanecido.


Avergonzados están los sabios; aterrados están y presos; he aquí que han rechazado con desprecio la palabra de Jehová: ¿qué sabiduría pues podrá haber en ellos?


También una multitud de dormidos en el polvo de la tierra despertará; los unos para vida eterna, y los otros para deshonra y aborrecimiento eterno.


Pero Jesús respondiendo, les dijo:  Erráis, no conociendo las Escrituras, ni el poder de Dios.


Mas él respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?


¿Ni aun habéis leído esta Escritura: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la cabeza del ángulo:


Mas Abraham dijo: Tienen a Moisés y a los Profetas; oigan a ellos.


Él empero le dijo: Si no oyen a Moisés y a los Profetas, tampoco se dejarán persuadir, aun cuando alguno se levantare de entre los muertos.


Entonces él les dijo: ¡Oh hombres sin inteligencia, y tardos de corazón para creer todo cuanto han hablado los profetas!


Y comenzando desde Moisés y todos los Profetas, les iba interpretando en todas las Escrituras las cosas referentes a él mismo.


¶Y les dijo: Éstas son mis palabras, que os hablé, estando todavía con vosotros, que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la Ley de Moisés, y en los Profetas, y en los Salmos.


Felipe halla a Natanael, y le dice: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, y los Profetas, a Jesús de Nazaret, hijo de José.


Otro es el que da testimonio de mí; y yo sé que el testimonio que él da de mí es verdadero.


Empero el testimonio que yo tengo mayor es que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha dado que cumplir, las mismas obras que hago, dan testimonio de mí que el Padre me ha enviado.


y no quereis venir a mí para que tengáis vida.


Pues si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí: porque de mí escribió él.


Ellos respondieron y le dijeron: ¿Tú también eres de Galilea? Averigua, y ve, pues que de Galilea no se levantó profeta.


Porque los que habitan en Jerusalem y sus gobernantes, por cuanto no le conocieron a él, ni las palabras de los profetas que cada sábado son leídas, las han cumplido, condenándole.


Éstos eran más nobles que los de Tesalónica; pues que recibieron la palabra con la mayor prontitud, examinando las Escrituras diariamente para ver si estas cosas eran realmente así.


Rey Agripa, ¿crees tú a los profetas? Yo sé que crees.


(que él había prometido antes, por medio de sus profetas, en las santas Escrituras,)


Mucho de todas maneras; y primeramente porque les fueron a ellos confiados los oráculos de Dios.


¶Jehová tu Dios levantará para ti un Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, semejante a mí; a él oiréis:


Profeta les he de levantar, de en medio de sus hermanos, semejante a ti; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo cuanto yo le mandare.


Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que pongamos por obra todas las palabras de esta ley.


Porque esta no es una cosa inútil de vuestra parte, sino que es vuestra misma vida; y por medio de esto prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.


Habite ricamente en vosotros la palabra de Cristo, con toda sabiduría; enseñandoos y amonestándoos los unos a los otros, con salmos e himnos y cánticos espirituales, cantando con gracia en vuestros corazones a Dios.


Ahora empero anhelan otra patria mejor, es decir, la celestial: por le cual Dios no se avergüenza de ellos, para llamarse Dios suyo; porque les tiene preparada una ciudad.


Mujeres hubo que recibieron por resurrección a sus hijos muertos; y otros fueron muertos a palos, no admitiendo la libertad, para alcanzar otra resurrección mejor:


No se aparte de tu boca este Libro de la Ley; antes medita en ella de día y de noche, para que cuides de obrar de acuerdo con todo aquello que está en el escrito: porque entonces harás próspero tu camino, y entonces tendrás buen éxito.


Y caí a sus pies para adorarle. Y me dijo: ¡Guárdate de hacerlo! yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos, que mantienen el testimonio de Jesús. ¡Adora a Dios! porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.


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