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Juan 11:40 - Biblia Version Moderna (1929)

40 Le dice Jesús: ¿No te dije yo que si creyeras, verías la gloria de Dios?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

40 Jesús respondió: —¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?

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Biblia Católica (Latinoamericana)

40 Jesús le respondió: '¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

40 Jesús le dice: ¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

40 Jesús le responde: '¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

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Juan 11:40
15 Referencias Cruzadas  

Y por la mañana madrugaron y salieron al desierto de Tecoa. Y en tanto que iban saliendo al combate, Josafat se levantó, y dijo: ¡Oídme, oh Judá y vosotros los habitantes de Jerusalem! ¡Creed en Jehová vuestro Dios, así estaréis firmes; creed en sus profetas, así prosperaréis!


para ver tu poder y tu gloria, así como te he visto en el Santuario!


Manifiesta tu obra a tus siervos, y sobre los hijos de ellos aparezca tu gloria:


y por la mañana veréis la gloria de Jehová; porque él oye vuestras murmuraciones contra Jehová: pues en cuanto a nosotros, ¿qué somos, para que murmuréis contra nosotros?


Y él les dijo: A causa de vuestra poca fe; pues en verdad os digo, que si tuvieseis fe como un grano de mostaza, pudierais decir a esta montaña: Pásate de aquí allá, y se pasaría; y nada os sería imposible.


Jesús le dijo: ¡Si tú puedes! Todas las cosas son posibles al que cree.


¶Y el Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su glorila, gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.


Empero Jesús, al oír esto, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para gloria de Dios, para que sea glorificado el Hijo de Dios por medio de ella.


Estas cosas dijo Isaías cuando vió su gloria, y habló de él.


Jesús les respondió: Ni pecó éste, ni sus padres; mas fué para que las obras de Dios fuesen manifestadas en él.


Fuimos pues sepultados con él, por medio del bautismo a la muerte: para que, de la manera que Cristo fué resucitado de entre los muertos, por el glorioso poder del Padre, así también nosotros anduviésemos en la virtud de una vida nueva.


Empero nosotros todos, con rostro descubierto, mirando como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma semejanza, de gloria en gloria, así como por el Espíritu del Señor.


Porque Dios que dijo: Resplandezca la luz de en medio de las tinieblas, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para darnos la luz del conocimiento de la gloria de Dios, en el rostro de Jesucristo.


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