Josué 2:1 - Biblia Version Moderna (1929)1 ENTRETANTO Josué hijo de Nun había enviado secretamente desde Sitim dos hombres, espías, diciendo: Andad, reconoced la tierra, y particularmente a Jericó. Ellos partieron pues, y entraron en case de cierta mujer ramera, llamada Rahab, y posaron allí. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19601 Josué hijo de Nun envió desde Sitim dos espías secretamente, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jericó. Y ellos fueron, y entraron en casa de una ramera que se llamaba Rahab, y posaron allí. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente1 Luego Josué envió en secreto a dos espías desde el campamento israelita que estaba en la arboleda de Acacias y les dio la siguiente instrucción: «Exploren bien la tierra que está al otro lado del río Jordán, especialmente alrededor de la ciudad de Jericó». Entonces los dos hombres salieron y llegaron a la casa de una prostituta llamada Rahab y pasaron allí la noche. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)1 Josué hijo de Nun despachó desde Sitim secretamente a dos espías. Les dijo: '¡Vayan! Observen bien el terreno y la ciudad de Jericó'. Después de recorrer su camino, entraron en casa de una prostituta que se llamaba Rahab; allí pasaron la noche. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion1 Entretanto, Josué ben Nun había enviado secretamente desde Sitim a dos espías, diciendo: Id y reconoced el país, particularmente° a Jericó. Y ellos fueron a casa de cierta mujer ramera cuyo nombre era Rahab,° y se acostaron allí. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19751 Josué, hijo de Nun, envió secretamente desde Sitín dos espías con esta orden: 'Id a explorar el país, y más en especial Jericó'. Fueron, pues, entraron en casa de una meretriz, por nombre Rajab, y se hospedaron allí. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)1 Y Josué, hijo de Nun, envió desde Sitim dos espías secretamente, diciéndoles: Andad, reconoced la tierra, y a Jericó. Y ellos fueron, y entraron en casa de una mujer ramera que se llamaba Rahab, y posaron allí. Ver Capítulo |
Entonces subieron los cinco hombres que habían ido a explorar la tierra, y entrando allá dentro, tomaron la imagen de escultura y el efod, con los ídolos domésticos y la imagen de fundición, mientras el sacerdote estaba a la entrada de la puerta con los seiscientos hombres ceñidos de las armas de guerra.