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Joel 2:10 - Biblia Version Moderna (1929)

10 Delante de ellos, tiembla la tierra, y se estremecen los cielos; el sol y la luna están entenebrecidos, y las estrellas retraen su resplandor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

10 Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

10 La tierra tiembla mientras avanzan y los cielos se estremecen. El sol y la luna se oscurecen y las estrellas dejan de brillar.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

10 ¡Al verlos tiembla la tierra, se estremecen los cielos, el sol y la luna se oscurecen y las estrellas pierden su brillo!

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La Biblia Textual 3a Edicion

10 Delante de ellos tiembla la tierra y se estremecen los cielos, El sol y la luna se oscurecen, Y las estrellas retiran su resplandor.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

10 Ante ellos tiembla la tierra, retiemblan los cielos, el sol y la luna se oscurecen, apagan su brillo las estrellas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

10 Delante de ellos temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.

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Joel 2:10
22 Referencias Cruzadas  

¡A la presencia del Señor, tiembla, oh tierra, a la presencia del Dios de Jacob;


Entonces sacudióse la tierra y temblaba; los cimientos de los montes se iban conmoviendo y se sacudieron, porque él se indignó.


Porque a las estrellas del cielo y sus constelaciones no despedirán luz; se obscurecerá el sol en su salida, y la luna no hará resplandecer su luz.


Y se consumirá todo el ejército del cielo; y los cielos se arrollarán como un libro; y toda su hueste caerá como la hoja marchita de la vid, o como la fruta ajada de la higuera.


Y bramarán contra ellos en aquel día, con bramido como del mar; y uno mirará hacia la tierra, mas he aquí tinieblas y angustia: y la luz estará obscurecida en las nubes de ella.


Miro hacia la tierra, y he aquí que: está desolada y vacía; también hacia los cielos miro, mas no hay luz en ellos.


día de tinieblas y de sombras espesas, día de nubes y de densas tinieblas. Como la aurora extendida sobre las montañas, así viene un pueblo numeroso y fuerte; nunca jamás ha habido otro como éste, ni después de él lo volverá a haber, en los años de muchas generaciones.


el sol se volverá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga aquel grande y, espantoso día de Jehová:


Y además, ¿qué tenéis que ver conmigo, oh Tiro y Sidón, y todas las regiones de Filistía? ¿Es ésta la recompensa que vosotros me dais? Y si me dais tal recompensa, ligera y prontamente volveré a traer vuestra recompensa sobre vuestra misma cabeza.


buscad al que hizo las Pléyades y el Orión; al que vuelve en mañana las más densas tinieblas, y al día lo obscurece con la noche; al que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la haz de la tierra, (Jehová es su nombre;)


Las montañas se estremecen delante de él, y los collados se derriten; asimismo la tierra se conmueve ante su presencia, el mundo también, y cuantos habitan en él.


¶Y luego, después de la tribulación de aquellos días, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su luz, y las estrellas caerán del cielo, y los poderes de los cielos serán conmovidos:


Y, he aquí, el velo del Santuario se rasgó en dos, de alto a bajo; y tembló la tierra; y las rocas se hendieron;


el sol se tornará en tinieblas, y la    luna en sangre,   antes que venga el día del Señor,   ese día grande e ilustre.


¶Y ví un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él, de cuya presencia huyó la tierra y el cielo; y no fué hallado lugar para ellos.


¶Y ví cuando abrió el sexto sello; y sucedió un gran terremoto, y el sol se puso negro como un saco de cilicio, y la luna se volvió toda roja como sangre,


¶Y el cuarto ángel tocó la trompeta: y fué herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; para que fuese entenebrecida la tercera parte de ellos, y para que el día no resplandeciese en su tercera parte, y de la misma manera, la noche.


Y abrió el pozo del abismo; y subió humo del pozo, como el humo de un gran horno; y fueron entenebrecidos el sol y el aire, a causa del humo del pozo.


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