Hebreos 3:5 - Biblia Version Moderna (1929)5 Y Moisés en verdad era fiel en toda la casa del Señor, como siervo, para dar testimonio de aquellas cosas que se le habían de anunciar: Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19605 Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente5 En verdad Moisés fue fiel como siervo en la casa de Dios. Su trabajo fue una ilustración de las verdades que Dios daría a conocer tiempo después; Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)5 Moisés actuaba en toda la casa de Dios como fiel servidor, dando a conocer lo que le habían dicho. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion5 Y Moisés, en verdad fue fiel sobre toda la Casa como siervo, para testimonio de las cosas que se habían de decir,° Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19755 Moisés gozó de plena confianza en toda la casa de Dios en su calidad de mayordomo, para dar testimonio de cosas que habían de decirse más tarde. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)5 Y Moisés a la verdad fue fiel sobre toda su casa, como siervo, para testimonio de lo que después se había de decir; Ver Capítulo |
¶Y habiéndole señalado un día, vinieron a él en gran número, a su alojamiento; a los cuales expuso la materia, testificando ardorosamente respecto del reino de Dios, y persuadiéndoles respecto de Jesucristo, sacando sus pruebas así de la Ley de Moisés como de los Profetas, desde por la mañana hasta la tarde.
hasta tanto que Jehová conceda descanso a vuestros hermanos, así como a vosotros, y posean ellos también la tierra que Jehová vuestro Dios les ha de dar; entonces os volveréis a la tierra de vuestra posesión y la poseeréis; la misma que os dió Moisés, siervo de Jehová, de esta parte del Jordán, hacia donde nace el sol.
Y todo Israel, así sus ancianos como sus magistrados y sus jueces, estaban en pie, al uno y al otro lado del Arca, en presencia de los sacerdotes levitas que llevaban el Arca del Pacto de Jehová; así los extranjeros como los de su misma nación, la mitad de ellos frente al monte Gerizim, y la otra mitad frente al monte Ebal; de la manera que Moisés, siervo de Jehová, había mandado que bendijesen desde un principio al pueblo de Israel.