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Gálatas 6:14 - Biblia Version Moderna (1929)

14 Mas nunca permita Dios que yo me gloríe sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo; por medio de la cual el mundo me ha sido crucificado a mí, y yo al mundo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

14 En cuanto a mí, que nunca me jacte de otra cosa que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Debido a esa cruz, mi interés por este mundo fue crucificado y el interés del mundo por mí también ha muerto.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

14 En cuanto a mí, no quiero sentirme orgulloso más que de la cruz de Cristo Jesús, nuestro Señor. Por él el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

14 Pero jamás me suceda gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesús, el Mesías, por medio de la cual el mundo ha sido crucificado para mí, y yo para el mundo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

14 Pero, en cuanto a mí, ¡líbreme Dios de gloriarme en otra cosa que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, mediante la cual el mundo fue crucificado para mí y yo para el mundo!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

14 Mas lejos esté de mí gloriarme, salvo en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

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Gálatas 6:14
37 Referencias Cruzadas  

Los que confían en su hacienda, y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan,


¿POR qué te jactas de maldad, oh hombre poderoso? la misericordia del Todopoderoso es continua.


Hijo del hombre, di al príncipe de Tiro: Así dice Jehová el Señor: Por lo mismo que se ha engreído tu corazón, y has dicho: Dios soy yo; en el asiento de Dios estoy sentado, en medio de los mares; por tanto te digo que eres hombre y no Dios, aunque has puesto tu corazón como corazón de Dios.


Vendrá, y destruirá a aquellos labradores, y dará la viña a otros. Y cuando lo oyeron, dijeron: ¡No lo permita Dios!


Pues no me avergüenzo del evangelio; porque es poder de Dios para salvación a todo el que cree, primeramente al judío, y también al griego.


¡No lo permita Dios! Nosotros que morimos al pecado, ¿cómo podremos vivir ya en él?


sabiendo esto, que nuestro hombre viejo fué crucificado con él, para que fuese destruído el cuerpo del pecado, a fin de que ya no estuviésemos más bajo la servidumbre del pecado:


mas nosotros predicamos un Mesías crucificado, tropezadero para los judíos, y para los gentiles insensatez;


¶Por lo cual, amados hermanos míos, estad firmes, inmóviles, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestra obra no es en vano en el Señor.


porque determiné no conocer nada entre vosotros, sino a Jesucristo, y a éste crucificado.


Así pues no se gloríe nadie en los hombres. Porque todas las cosas son vuestras:


Pero lo que hago, eso también haré, para cortar ocasión de maledicencia a los que desean ocasión; para que en cuanto se glorían, sean ellos hallados así como nosotros.


el cual se dió a sí mismo por nuestros pecados, para libramos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,


Pero si, mientras procuramos ser justificados en Cristo, nosotros mismos también hemos sido hallados pecadores, ¿Cristo acaso es ministro de pecado? ¡No por cierto!


Porque por medio de la ley, yo morí a la ley, a fin de que viva para Dios.


He sido 'crucificado' con Cristo; sin embargo vivo; mas no ya yo, sino que Cristo vive en mí: y aquella vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó, y se dió a sí mismo por mí.


¿La ley pues está en contra de las promesas de Dios? ¡No por cierto! porque si se hubiera dado una ley capaz de conferir la vida, ciertamente la justicia hubiera sido por ley.


Y los que son de Cristo Jesús, han crucificado la carne, juntamente con sus pasiones y sus deseos desordenados.


Porque muchos andan, de quienes muchas veces os he dicho, y ahora os lo digo, aun llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo:


Porque nosotros somos la verdadera circuncisión, los cuales adoramos a Dios en espíritu, y nos gloriamos en Cristo Jesús, y no ponemos confianza alguna en la carne.


¶Si pues moristeis con Cristo en cuanto a los rudimentos mundanos, ¿por qué, como si vivieseis aún en el mundo, os sujetáis a tales decretos, como:


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