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Daniel 7:4 - Biblia Version Moderna (1929)

4 La primera era como león, y tenía alas de águila. Estaba mirando hasta que fueron arrancadas sus alas, y ella fué alzada de la tierra, y puesta sobre sus pies, a manera de hombre, y fuéle dado corazón de hombre.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 La primera bestia era como un león con alas de águila. Mientras yo observaba, le fueron arrancadas las alas y quedó de pie en el suelo sobre sus dos patas traseras, como un ser humano; y se le dio una mente humana.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 El primero se parecía a un león con alas de águila; mientras lo estaba mirando, le arrancaron sus alas, fue levantado de la tierra y se paró sobre sus patas como un hombre; le fue dado un corazón de hombre.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 La primera era como león, pero tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y ella fue alzada de la tierra, y puesta sobre sus pies, a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 La primera era semejante a un león y tenía alas de águila. Seguí observando, y de pronto vi que le arrancaron las alas, la levantaron de la tierra, se puso de pie sobre sus patas como un hombre y le dieron un corazón humano.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 La primera era como un león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas y fue quitada de la tierra; y se paró sobre los pies como un hombre, y le fue dado corazón de hombre.

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Daniel 7:4
27 Referencias Cruzadas  

¡Saúl y Jonatán, oh cuán amables y cuán hermosos eran en su vida, y en su muerte no fueron divididos! ¡Más ligeros eran que águilas, más fuertes que leones!


¡cuánto menos el mortal, que es oruga, y el hijo del hombre, que es gusano!


¡Pon espanto en ellos, oh Jehová! ¡conozcan las naciones que ellas son míseros mortales! (Pausa.)


¡Él ha dejado su Tabernáculo, como el leoncillo su guarida: pues que la tierra de ellos ha venido a ser una desolación, a causa de la fiereza de la vengadora espada, y a causa del ardor de la ira de Jehová!


He aquí que como nubes subirá el asolador, y como torbellino, sus carros de guerra; más ligeros que las águilas son sus caballos: ¡ay de nosotros, porque somos dados a saco!


Ya subió el león de su breñal, es decir, el asolador de las naciones; se ha puesto en marcha; partió de su lugar, para convertir tu tierra en una desolación: tus ciudades serán asoladas, hasta quedar sin habitante.


Porque así dice Jehová: He aquí que el enemigo viene volando como águila, y extiende sus alas contra Moab.


He aquí que viene el enemigo como león que sube de las espesuras del Jordán al pasturaje de lozanía perenne; pero yo haré que de repente corra él de allí; y a quien yo escogiere, le nombraré sobre él. Porque ¿quién hay como yo? ¿y quién me llamará a juicio? ¿o cuál es el pastor que pueda ponérseme delante?


QOPH.- Más veloces eran nuestros perseguidores que las aves del cielo: nos dieron caza sobre las montañas; nos pusieron emboscadas en el desierto.


y les dirás: Así dice Jehová el Señor: Un águila grande, con grandes alas y con plumas largas, y abundante en plumaje de varios colores, vino al Líbano, y tomó el ramo más elevado del cedro;


Hijo del hombre, di al príncipe de Tiro: Así dice Jehová el Señor: Por lo mismo que se ha engreído tu corazón, y has dicho: Dios soy yo; en el asiento de Dios estoy sentado, en medio de los mares; por tanto te digo que eres hombre y no Dios, aunque has puesto tu corazón como corazón de Dios.


¿Porfiarás en decir: Dios soy yo, en presencia de quien te mata? Mas tú eres hombre y no Dios, en la mano de aquel que te traspasa.


de modo que dondequiera que habitan los hijos de los hombres, las bestias del campo y las aves del cielo, él lo ha dado todo en tu mano, y a ti te ha hecho señorear a todos ellos. Tú eres esa cabeza de oro.


Al mismo tiempo mi juicio me fué devuelto; y para gloria de mi reino, mi majestad y mi esplendor me fueron restituídos; y mis consejeros y mis grandes me buscaron; y fuí restablecido en mi reino, y grandeza preeminente me fué añadida.


Mas en cuanto a las otras bestias su dominio fué quitado, pero les fué dada prolongación de vida por un tiempo y plazo.


¶Y he aquí otra segunda bestia, echada, semejante a un oso; la cual se alzaba más del un lado que del otro; y tenía tres costillas en su boca, entre sus dientes; y fuéle dicho así: ¡Levántate, devora mucha carne!


Dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas


Traerá Jehová sobre ti una nación de lejos, desde los cabos de la tierra, a la manera que vuela el águila; nación cuya lengua no entiendes;


Y la bestia que ví era parecida a un leopardo, y sus pies eran como pies de oso, y su boca como boca de león : y dióle el dragón su poder y su trono, y grande autoridad.


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