Apocalipsis 3:9 - Biblia Version Moderna (1929)9 He aquí, yo haré a los de la sinagoga de Satanás, a los que dicen que ellos son judíos, y no lo son, sino que mienten: he aquí, los haré que vengan y se postren ante tus pies, y sepan que yo te he amado. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19609 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente9 Mira, a esos que pertenecen a la sinagoga de Satanás —esos mentirosos que dicen ser judíos y no lo son— los obligaré a que vengan y se postren a tus pies. Ellos reconocerán que es a ti a quien amo. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)9 Mira que voy a tomar a algunos de la sinagoga de Satanás, de esos que se llaman judíos y no lo son, sino que mienten. Yo haré que vayan y se postren a tus pies, porque habrán visto que te amo. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion9 He aquí entrego° a algunos° de la sinagoga de Satanás, de los que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten. He aquí que los constreñiré de tal modo que vendrán y se postrarán delante de tus pies° y reconocerán que Yo te he amado. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19759 Mira: voy a entregarte algunos de la sinagoga de Satanás, que dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten. Los voy a obligar a que vengan y se postren a tus pies, y sepan que te amo. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)9 He aquí, yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí, yo haré que vengan y adoren delante de tus pies, y que reconozcan que yo te he amado. Ver Capítulo |
Así dice Jehová: El fruto de las labores de Egipto y el tráfico de Etiopía, y los Sabeos, hombres de tamaño colosal, pasarán a ti, y tuyos serán; ellos mismos caminarán en pos de ti; en cadenas pasarán; delante de ti se postrarán, y a ti suplicarán, diciendo: ¡Cierto que Dios está en medio de ti; y no hay otro, no hay más Dios que él!