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Apocalipsis 1:17 - Biblia Version Moderna (1929)

17 Y cuando le ví, caí ante sus pies como muerto; y él puso su diestra sobre mí, diciendo: No temas; yo soy el Primero y el Postrero:

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto; pero él puso la mano derecha sobre mí y me dijo: «¡No tengas miedo! Yo soy el Primero y el Último.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Al verlo caí como muerto a sus pies; pero me tocó con la mano derecha y me dijo: 'No temas, soy yo, el Primero y el Ultimo,

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 Cuando lo vi, caí como muerto a sus pies, pero Él puso su diestra sobre mí, diciendo: No temas,° Yo soy el Primero y el Postrero,°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Cuando lo vi, caí como muerto a sus pies. Él puso su diestra sobre mí y me dijo: 'No temas. Yo soy el primero y el último

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Y cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y Él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último;

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Apocalipsis 1:17
30 Referencias Cruzadas  

DESPUÉS de estas cosas Abram tuvo en visión una revelación de Jehová, que decía: No temas Abram; yo soy tu escudo, tu galardón sobremanera grande.


Me has cercado por detrás y por delante, y has puesto sobre mí tu mano.


Entonces dijo Moisés al pueblo: No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que Jehová obrará por vosotros hoy; porque en cuanto a los Egipcios que hoy habéis visto, nunca mas para siempre los volveréis a ver.


Y respondió Moisés al pueblo: No temáis; porque para probaros ha venido Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, a fin de que no pequéis.


Díjole además: Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces cubrióse Moisés el rostro, porque tuvo temor de mirar a Dios.


¡no temas, porque contigo estoy yo! ¡no desmayes, porque yo soy tu Dios! ¡te fortaleceré, sí, te ayudaré, sí, te sustentaré con la diestra de mi justicia!


¿Quién lo ha obrado y lo ha hecho? Yo que llamo las generaciones desde el principio: yo Jehová, el primero de todos; y junto con los últimos, el mismo soy yo.


Así dice Jehová, el rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los Ejércitos: Yo soy el Primero y yo el Último; y fuera de mí no hay Dios.


Escúchame, oh Jacob, y tú, oh Israel, a quien he llamado: Yo soy; soy el Primero, también soy el Último;


Te acercaste en el día que clamé a ti; dijiste: ¡No temas l


Como la apariencia del arco que suele haber en la nube en un día de lluvia, así era la apariencia de la refulgencia al rededor de él. Tal fué la apariencia de la semejanza de la gloria de Jehová. Y cuando la ví, caí sobre mi rostro, y oí una voz que hablaba.


Mas éme dijo: No temas, Daniel; porque desde el primer día que aplicaste tu corazón a buscar inteligencia, y a humillarte ante tu Dios, fueron escuchadas tus palabras, y yo he venido a consecuencia de tus palabras.


Y cuando me habló al tenor de estas palabras, yo puse mi rostro hacia tierra, y enmudecí.


¡Oí, y conmoviéronse mis entrañas! a tal voz temblaron mis labios, entróse la podredumbre en mis huesos, y yo temblaba dentro de mi mismo, para que pudiese esperar descanso en el día de la aflicción: cuando viniere él al pueblo, lo invadirá con sus tropas.


Pero al instante Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy; no tengáis miedo!


y por miedo de él los guardas temblaron, y quedaron como muertos.


Y respondiendo el ángel, dijo a las mujeres:  No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fué crucificado.


Estaba recostado sobre el pecho de Jesús uno de sus discípulos, a quien Jesús amaba.


Mas volviéndose Pedro, vió al discípulo a quien Jesús amaba, que venía detrás; el mismo también que en la cena se recostó sobre el pecho, y le dijo: Señor, ¿quién es aquel que te entrega?


que decía: Lo que tú ves, escríbelo en un libro, y envíalo a las siete iglesias: a Efeso, y a Esmirna, y a Pérgamo y a Tiatira, y a Sardis, y a Filadelfia y a Laodicea.


¶Juan a las siete iglesias que están en la provincia de Asia:  Gracia a vosotros y paz de aquel que es, y era, y que ha de venir; y de los siete Espíritus que están delante de su trono;


¶Yo soy el Alpha y la Omega, el Principio y el Fin, dice el Señor Dios, el que es, y que era, y que ha de venir, el Todopoderoso.


¶Y al ángel de la iglesia que está en Esmirna, escribe: Estas cosas dice el Primero y el Postrero, el que estuvo muerto, y ha vuelto a vivir:


Yo soy, el Alpha y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin.


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