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2 Timoteo 3:12 - Biblia Version Moderna (1929)

12 Sí, y todos los que quieran vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Es cierto, y todo el que quiera vivir una vida de sumisión a Dios en Cristo Jesús sufrirá persecución;

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Biblia Católica (Latinoamericana)

12 De igual manera serán perseguidos todos los que quieran servir a Dios en Cristo Jesús.

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La Biblia Textual 3a Edicion

12 Sí, todos los que quieran vivir piadosamente en Jesús el Mesías, padecerán persecución.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 Todos los que quieran vivir religiosamente en Cristo Jesús sufrirán persecuciones.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución.

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2 Timoteo 3:12
32 Referencias Cruzadas  

¶¡Entonces dijo Jesús a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.


¶¡Por tanto, he aquí, yo os envío profetas, y sabios, y escribas; de los cuales, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros de ellos azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad;


que no reciba cien veces tanto ahora en este tiempo, casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras, con persecuciones, y en el siglo venidero vida eterna.


Os echarán fuera de las sinagogas; y aún viene tiempo en que cualquiera que os mate creerá que ofrece acepto servicio a Dios.


Estas cosas os he dicho, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis tribulación; pero tened buen ánimo; yo he vencido al mundo.


Yo les he dado tu palabra; y el mundo los ha aborrecido, porque ellos no son del mundo, así como yo tampoco soy del mundo.


confirmando las almas de los discípulos, y exhortándolos a que permaneciesen firmes en la fe, y enseñándoles que es necesario que por medio de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.


Si solo mientras dure esta vida tenemos esperanza en Cristo, somos los más desdichados de todos los hombres.


¶Porque nuestro regocijo es esto: El testimonio de nuestra conciencia, que con santidad, y con sinceridad de Dios, no con sabiduría carnal, sino por la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mayormente para con vosotros.


perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no destruídos;


por los reyes y por todos los que están en autoridad; para que nosotros pasemos una vida tranquila y sosegada, en toda piedad y honestidad.


Y sin controversia alguna, grande es el misterio de la piedad, es a saber: Aquel que fué manifestado en la carne, justificado en el espíritu, visto de ángeles, predicado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.


¶Si alguno enseña de otra manera, y no se aviene a palabras saludables, las palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la enseñanza que es según la piedad,


PABLO, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, conforme a la fe de los escogidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, que es según la piedad,


instruyéndonos a fin de que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos sobria y justa y piadosamente, en este siglo presente,


¶Los hijos de José hablaron entonces a Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado a mí por herencia una sola suerte y una sola porción, siendo así que soy un pueblo grande, por cuanto hasta aquí me ha bendecido Jehová?


Mas aun cuando padeciereis por causa de la justicia, bienaventurados seréis. No os amedrentéis a causa del temor que ellos inspiran, ni seáis turbados;


¶Siendo así pues que estas cosas todas han de ser de esta manera disueltas, ¡qué manera de personas debéis ser vosotros, en toda forma de santo comportamiento y piedad,


Y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y arrojólas sobre la tierra: y el dragón se puso delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo, luego que ella lo hubiese dado a luz.


Y yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Éstos son los que salen de la grande tribulación, y lavaron sus ropas, y las emblanquecieron en la sangre del Cordero.


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