Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Samuel 20:1 - Biblia Version Moderna (1929)

1 Y POR casualidad se encontraba allí un hombre de Belial, que se llamaba Seba, hijo de Bicri, benjamita; el cual tocó trompeta, y dijo: ¡No tenemos parte en David, ni hay herencia para nosotros en el hijo de Isaí! ¡Cada hombre a su estancia, oh Israel!

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Aconteció que se hallaba allí un hombre perverso que se llamaba Seba hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta, y dijo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad con el hijo de Isaí. ¡Cada uno a su tienda, Israel!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Sucedió que había un alborotador allí de nombre Seba, hijo de Bicri, un hombre de la tribu de Benjamín. Seba tocó un cuerno de carnero y comenzó a repetir: «¡Abajo la dinastía de David! No nos interesa para nada el hijo de Isaí. Vamos, hombres de Israel, todos a sus casas».

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

1 Había allí un hombre malvado, llamado Sebá, hijo de Bicri, de la tribu de Benjamín. Tocó el cuerno y proclamó: 'Nada tenemos que ver con David, nada tenemos que esperar del hijo de Jesé. ¡Israel, regresa a tus tiendas!'

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

1 Pero estaba allí cierto hombre de Belial, llamado Seba ben Bicri, benjamita, quien dio soplido al shofar, y dijo: ¡No tenemos parte en David ni heredad en el hijo de Isaí! ¡Israel: cada uno a sus dioses!°

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Hallábase allí un hombre perverso, llamado Seba, hijo de Bicrí, benjaminita, que mandó tocar la trompeta y dijo: 'No tenemos parte con David, ni herencia con el hijo de Jesé. ¡Cada uno a su tienda, Israel!'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Y aconteció que se hallaba allí un hombre de Belial que se llamaba Seba, hijo de Bicri, hombre de Benjamín, el cual tocó la trompeta, y dijo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad en el hijo de Isaí: ¡Cada uno a su tienda, oh Israel!

Ver Capítulo Copiar




2 Samuel 20:1
31 Referencias Cruzadas  

Y los hijos de Benjamín; Bela y Bequer y Asbel, Gera y Naamán, Ehi y Ros, Mupim y Hupim y Ard.


Absalom empero había enviado correos por todas las tribus de Israel, diciendo: Luego que oyeseis el sonido de la trompeta, decid: ¡Reina Absalom en Hebrón!


Y dijo David a Abisai y a todos sus siervos: He aquí que mi mismo hijo, que salió de mis entrañas, va buscando mi vida; ¿pues qué mucho que lo haga así ahora este benjamita? Déjale que siga maldiciendo; porque se lo ha dicho Jehová.


Y de esta manera decía Simei en sus maldiciones: ¡Afuera! ¡afuera! ¡oh hombre sanguinario y hombre de Belial!


Luego tomando a Absalom, le echaron dentro de un gran hoyo en el bosque, y levantaron sobre él un grandísimo montón de piedras: mientras tanto, todo Israel huyó cada cual a su estancia.


En efecto, todos los hombres de Israel subieron de en pos de David, siguiendo a Seba hijo de Bicri. Pero los hombres de Judá se adhirieron a su rey, desde el Jordán hasta Jerusalem.


La mujer pues en su sabiduría fué a todo el pueblo; y ellos cortaron la cabeza a Seba hijo de Bicri, y se la echaron a Joab; el cual tocó la trompeta; y las tropas se dispersaron de en contra de la ciudad, yéndose cada hombre a su estancia; mas Joab volvióse a Jerusalem, al rey.


Pero en cuanto a los impíos, todos ellos serán desechados como espinos, los cuales no podrán tomarse con la mano;


Entonces como viese todo el pueblo que no les escuchaba el rey, el pueblo dió respuesta al rey, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros en David? ¡y ninguna herencia tenemos ya en el hijo de Isaí! ¡A tus tiendas, oh Israel! ¡Ahora pues, David, mira por tu casa! E Israel se fué a sus tiendas.


y haced que se sienten dos hombres, hijos de Belial, enfrente de él, y testifiquen ellos contra él, diciendo: ¡Tú has renegado de Dios y del rey! Luego sacadle, y apedreadle, para que muera.


Y cuando vió todo Israel que el rey no les escuchaba, el pueblo dió respuesta al rey, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros en David? ¡y ninguna herencia tenemos en el hijo de Isaí! ¡Cada uno a vuestras estancias, oh Israel! ¡Ahora pues, David, mira por tu casa! En efecto todo Israel se fué a sus estancias.


Entretanto consultó el rey Roboam con los ancianos, que habían asistido en presencia de Salomón, durante su vida, diciendo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que demos respuesta a este pueblo?


¡Levántate, oh Jehová! ¡arróstrale, póstrale! ¡libra mi alma del inicuo con tu espada;


Muchas son las aflicciones del justo; pero de todas ellas le librará Jehová.


No te metas inconsideradamente en los pleitos; no suceda que no sepas qué hacer a la postre, cuando tu adversario te haya hecho avergonzar.


Lo que es el carbón para las brasas, y la leña para el fuego, eso es el hombre rencilloso para encender las contiendas.


Y si un reino se divide contra sí mismo, no puede permanecer aquel reino.


Sus conciudadanos empero le odiaban: y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.


Empero en cuanto a aquellos mis enemigos, que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y degolladlos delante de mí.


Dícele Pedro: ¡Nunca jamás tú me lavarás a mí los pies! Jesús le respondió: Si no te lavo, no tienes parte conmigo.


que han salido hombres, hijos de Belial, de en medio de ti, y han descarriado a los habitantes de su ciudad, diciendo: Vamos y sirvamos a otros dioses (que nunca conociste),


¶Ellos iban ya alegrando sus corazones, cuando, he aquí, unos hombres de la ciudad, hijos de Belial, rodearon la casa, golpeando a la puerta; y hablaron al anciano, dueño de la casa, diciendo: ¡Saca fuera al hombre que vino a tu casa, y le conoceremos!


Y sucedió que a su llegada, tocó la trompeta en la serranía de Efraim; y los hijos de Israel descendieron con él de la serranía: y él iba al frente de ellos.


Fuése pues, y llegando, espigó en el campo tras los segadores; y dió por casualidad con la parte del campo que pertenecía a Booz, que era de la familia de Elimelec.


escogió Saúl para sí tres mil hombres de Israel; de los cuales dos mil estaban con Saúl en Micmás y en el cerro de Bet-el, y mil estaban con Jonatán en Gabaa de Benjamín; mas en cuanto a lo restante del pueblo, Saúl los había enviado cada cual a su casa.


¶Y los hijos de Elí eran hijos de Belial; no conocían a Jehová.


Entonces respondieron todos los malos y perversos de entre los hombres que habían acompañado a David; y dijeron: Por cuanto no fueron con nosotros, no les daremos nada de la presa que recobramos, sino tan solo a cada hombre su mujer y sus hijos, para que se los lleven, y se vayan.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos