Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Corintios 6:4 - Biblia Version Moderna (1929)

4 al contrario, en todo recomendándonos como ministros de Dios, en mucha paciencia, en aflicciones, en necesidades, en angustias,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 En todo lo que hacemos, demostramos que somos verdaderos ministros de Dios. Con paciencia soportamos dificultades y privaciones y calamidades de toda índole.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 al contrario, de mil maneras demostramos ser auténticos ministros de Dios que lo soportan todo: las persecuciones, las privaciones, las angustias,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

4 antes bien, recomendándonos en todo a nosotros mismos como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 Por el contrario, nos acreditamos en toda ocasión como servidores de Dios, con mucha constancia, en tribulaciones, en necesidades, en aprietos,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 antes, aprobándonos en todo como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias;

Ver Capítulo Copiar




2 Corintios 6:4
48 Referencias Cruzadas  

Mas en cuanto a vosotros, seréis llamados sacerdotes de Jehová; se os apellidará ministros de nuestro Dios: comeréis las riquezas de las naciones, y entraréis en posesión de su gloria.


La ofrenda vegetal y las libaciones arrebatadas están de la Casa de Jehová; los sacerdotes, ministros de Jehová, están de duelo.


Entre el pórtico y el altar, lloren los sacerdotes, ministros de Jehová, y digan: ¡Compadécete, oh Jehová, de tu pueblo, y no entregues al oprobio tu herencia, para que los gentiles tengan dominio sobre ellos! ¿Por qué han de decir entre las naciones: Dónde está el Dios de ellos?


En vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.


Estas cosas os he dicho, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis tribulación; pero tened buen ánimo; yo he vencido al mundo.


¶¡Varones de Israel, escuchad estas palabras! Jesús Nazareno, varón  acreditado para vosotros, de parte del mismo Dios, por obras poderosas, y maravillas, y señales que hizo Dios por él en medio de vosotros (como vosotros mismos lo sabéis),


Vosotros mismos sabéis que estas manos mías ministraron a mis necesidades, y de los que conmigo estaban.


porque yo le enseñaré cuantas cosas es menester que él sufra por causa de mi nombre.


Porque el que en estas cosas sirve a Cristo, es acepto a Dios, y aprobado de los hombres.


Saludad a Apeles, aprobado en Cristo. Saludad a los que son de la familia de Aristóbulo:


Mas si nuestra injusticia da realce a la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿será acaso Dios injusto que la visita con ira? (hablo como suelen hablar los hombres.)


mas Dios encarece su amor hacia nosotros, en esto, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.


¿Qué pues es Pablo, y qué Apolos, sino ministros por medio de quienes creísteis; y eso según el Señor le ha dado a cada cual?


ASÍ considérenos cada uno como ministros de Cristo y administradores de los misterios de Dios.


Si nosotros hemos sembrado para vosotros cosas espirituales, ¿es mucho que cosechemos de vuestras cosas temporales?


¿Son ministros de Cristo? (Hablo como quien ha perdido el juicio). Yo soy más: en trabajos más abundante, en cárceles con más frecuencia, en azotes sobre medida, en muertes muchas veces.


en fatiga y arduo trabajo, en vigilias muchas veces, en hambre y sed, en ayunos muchas veces, en frío y desnudez.


Y cuando estaba presente con vosotros, y me faltaban recursos, no me hice una carga a nadie; pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de Macedonia; y en todo me guardé de seros carga, y me guardaré en adelante.


Por lo cual yo hallo satisfacción en las flaquezas, en los ultrajes, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias, que sufro por causa de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.


Verdaderamente las señales de mi apostolado fueron obradas en medio de vosotros, en toda paciencia, por señales y maravillas y obras poderosas.


Pues no somos como los muchos que conocéis que hacen un comercio de la palabra de Dios; sino al contrario, como hombres de sinceridad, y como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo.


el cual también nos ha hecho suficientes para ser ministros del nuevo pacto; no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu da vida.


Porque nuestra ligera aflicción, que no dura sino por un momento, obra para nosotros en alto y aun más alto grado, un peso eterno de gloria;


Antes bien, hemos renunciado a las obras encubiertas de vergüenza, no andando en astucia, ni falsificando la palabra de Dios, sino al contrario, recomendándonos a toda conciencia humana, por la manifestación de la verdad, en la presencia de Dios,


Por todos lados nos vemos estrechados, mas no angustiados; perplejos, mas no desesperados;


Pues, he aquí, esto mismo, el que fuisteis entristecidos según Dios, ¡qué solícito cuidado obró en vosotros! y ¡qué defensa de vosotros mismos! y ¡qué indignación! y ¡qué temor! y ¡qué ardiente deseo! y ¡qué celo! y ¡que justicia vengativa! En todo os habéis mostrado puros en este asunto.


fortalecidos con toda fortaleza, conforme a su glorioso poder, para toda paciencia y longanimidad, con regocijo;


¶Ahora me regocijo en mis padecimientos por vuestra causa, y estoy cumpliendo de mi parte lo que falta aún de los padecimientos de Cristo, en mi carne, por causa de su cuerpo, que es la iglesia;


por esta causa fuimos consolados, hermanos, con respecto a vosotros, en todo nuestro aprieto y aflicción, por medio de vuestra fe;


¶Mas os exhortamos, hermanos, que amonestéis a los turbulentos, que alentéis a los de poco ánimo, que sustentéis a los débiles, y que seáis sufridos para con todos.


Sin embargo, ella se salvará engendrando hijos, perseverando ellas en fe y amor y santidad, con modestia.


¶Si impusieres a los hermanos en estas cosas, serás un buen ministro de Cristo Jesús, nutrido en las palabras de la fe y de la buena enseñanza, que has seguido estrictamente.


¶Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue tras la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.


¶No te avergüences pues del testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo; sino antes sufre trabajos conmigo por  causa del evangelio, conforme al poder de Dios;


Y el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino manso para con todos, apto para enseñar, sufrido,


Tú empero sé vigilante en todas las cosas, sufre trabajos, desempeña la obra de evangelista, cumple bien tu ministerio.


POR lo cual nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, descargándonos de todo peso, y del pecado que estrechamente nos cerca, corramos con paciencia la carrera que ha sido puesta delante de nosotros;


¶Yo Juan, vuestro hermano, y participante con vosotros en la tribulación, y en el reino y la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.


Por cuanto has guardado mi precepto de paciencia, yo también te guardaré de la hora de prueba que ha de venir sobre todo el mundo habitado, para probar a los que habitan sobre la tierra.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos