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1 Samuel 20:8 - Biblia Version Moderna (1929)

8 Tú empero harás merced para con tu siervo; porque has hecho entrar a tu siervo en pacto de Jehová contigo: y si hubiere en mí iniquidad, mátame tú mismo; ¿pues para qué me has de traer a tu padre?

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Harás, pues, misericordia con tu siervo, ya que has hecho entrar a tu siervo en pacto de Jehová contigo; y si hay maldad en mí, mátame tú, pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Muéstrame la lealtad de quien juró ser mi amigo —porque hicimos un pacto solemne delante del Señor— o mátame tú mismo si he pecado contra tu padre. ¡Pero te ruego que no me traiciones entregándome a él!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Ya que tú hiciste un pacto conmigo en nombre de Yavé, te pido en base a esa amistad que si hay en mí algún pecado, mejor me mates. ¿Para qué me llevarías donde tu padre?'

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 Así pues, trata con misericordia a tu siervo, pues has concertado con tu siervo un pacto de YHVH. Y si hay alguna iniquidad en mí, mátame tú mismo, ¿por qué me habrás de llevar ante tu padre?

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Ten benevolencia con tu siervo, ya que con un pacto de Yahveh has ligado a tu siervo contigo. Si hay en mí algún delito, matame tú mismo. ¿Para qué me has de entregar a tu padre?'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Harás, pues, misericordia con tu siervo, ya que has hecho entrar a tu siervo a un pacto de Jehová contigo; y si hay maldad en mí mátame tú, pues no hay necesidad de llevarme hasta tu padre.

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1 Samuel 20:8
16 Referencias Cruzadas  

Ahora pues, si queréis usar de benevolencia y lealtad con mi señor, declarádmelo; y si no, declarádmelo; para que me vuelva a la derecha o a la izquierda.


Se acercaron entonces los días en que Israel había de morir; por lo cual llamó a José, y le dijo: Si es que he hallado gracia en tus ojos, ruégote que pongas tu mano debajo de mi muslo, y uses conmigo de misericordia y verdad. Ruégote no me sepultes en Egipto;


Y respondió Absalom a Joab: He aquí que envié a ti, diciendo: Ven acá, para que te envíe al rey, con el fin de decirle: ¿A qué propósito he venido de Gesur? bueno me fuera estar todavía allí. Ahora pues, vea yo la cara del rey; y si hay en mí iniquidad, ¡quíteme él la vida!


Y salió David al encuentro de ellos, y tomando la palabra, les dijo: Si con intento pacífico habéis venido a mí para ayudarme, mi corazón se estrechará en vínculos de unión con vosotros; pero si es para hacerme traición, entregándome a mis adversarios, sin haber maldad en mis manos, ¡véalo el Dios de nuestros padres, y lo reprenda!


Dije en mi alarma: ¡todo hombre es mentiroso!


Nunca se aparten de ti la benevolencia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón:


Si pues soy malhechor, o he cometido algo digno de muerte, no rehuso morir; pero si nada hay de aquellas cosas de que éstos me acusan, nadie puede entregarme a ellos por favor. ¡Apelo a César!


A lo cual le dijeron los hombres: Nuestra vida responderá de la vuestra, con tal que nada digáis de este asunto nuestro. Y será que cuando nos entregare Jehová la tierra, usaremos contigo de misericordia y de fidelidad.


El Dios de dioses, Jehová, el Dios de dioses, Jehová, él sabe, e Israel, él también sabrá: si ha sido con rebelión, o si con traición contra Jehová (no nos perdonéis hoy),


Dijo entonces Noemí a sus dos nueras: Andad, volveos cada cual a casa de su madre: ¡use Jehová de misericordia para con vosotras, conforme la habéis usado vosotras para con los muertos y conmigo!


Y ACONTECIÓ que como él acabase de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada con el alma de David; y le amó Jonatán como a su misma alma


E hizo Jonatán pacto de amistad con David; porque le amaba como a su misma alma.


De modo que pactó Jonatán con la casa de David, diciendo: ¡Y Jehová lo demande de mano de los enemigos de David!


A lo cual respondió Jonatán: ¡Nunca te suceda tal! pues ¡Dios me pida cuenta de ello, si yo de cualquiera manera llegare a saber que el mal estuviera determinado de parte de mi padre, para traerlo sobre ti, y no te lo avisare!


E hicieron los dos un pacto delante de Jehová: y se quedó David en el bosque, mas Jonatán se fué a su casa.


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