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1 Corintios 11:30 - Biblia Version Moderna (1929)

30 Por esta causa muchos de entre vosotros están débiles y enfermos, y muchos duermen.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

30 Esa es la razón por la que muchos de ustedes son débiles y están enfermos y algunos incluso han muerto.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

30 Y por esta razón varios de ustedes están enfermos y débiles y algunos han muerto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

30 Por esto hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y bastantes duermen.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

30 Por eso hay entre vosotros gran número de enfermos y achacosos, y no pocas muertes.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

30 Por lo cual hay muchos debilitados y enfermos entre vosotros; y muchos duermen.

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1 Corintios 11:30
19 Referencias Cruzadas  

y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo que es recto a sus ojos, y prestares oídos a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, entonces no enviaré sobre ti ninguna enfermedad de las que envié sobre los Egipcios; porque yo soy Jehová tu Sanador.


A vosotros solos he conocido de entre todas las parentelas de la tierra; por tanto os castigaré por todas vuestras iniquidades.


Jehová empero dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creisteis en mí para santificarme en presencia de los hijos de Israel, por tanto vosotros no introduciréis esta Congregación en la tierra que yo les he dado.


Aarón será agregado a su pueblo aquí, porque no podrá entrar en la tierra que he dado a los hijos de Israel; por cuanto fuisteis rebeldes a mis órdenes junto a las aguas de Meriba.


Porque  David, habiendo en su propia generación servido a la voluntad de Dios, durmió, y fué agregado a sus padres, y vió corrupción:


Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: ¡Señor, no les imputes este pecado! Y cuando hubo dicho esto, durmió.


porque el que come y bebe indignamente, come y bebe juicio para sí mismo, no haciendo distinción del cuerpo del Señor.


Mas si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.


Pero cuando somos juzgados, castigados somos por el Señor,  para que no seamos condenados con el mundo.


He aquí os declaro un misterio: No todos dormiremos, mas todos seremos mudados,


Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también a los que duermen en Jesús, Dios los traerá con él.


Yo a cuantos amo los reprendo y castigo; sé celoso pues y arrepiéntete.


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