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Santiago 5:13 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

13 Si alguno de ustedes está triste, póngase a orar. Si está alegre, alabe a Dios con cánticos.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

13 ¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. ¿Alguno está feliz? Que cante alabanzas.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

13 ¿Hay entre ustedes alguno desanimado? Que rece. ¿Está alguno alegre? Que cante himnos a Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

13 ¿Está afligido alguno entre vosotros? Ore. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 ¿Está mal alguno de entre vosotros? Que ore. ¿Está de buen ánimo? Que cante himnos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 ¿Está alguno afligido entre vosotros? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante salmos.

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Santiago 5:13
34 Referencias Cruzadas  

¡Cantémosle himnos! ¡Demos a conocer sus grandes milagros!


Entonces orarás a Dios, y lo verás cara a cara; Dios te brindará su favor y te hará justicia.


¡Cantémosle himnos! ¡Demos a conocer sus grandes milagros!


Perdida ya toda esperanza, llamé a mi Dios, y él me respondió; ¡me liberó de la angustia!


6 (7) Lleno de angustia llamé a mi Dios, y él me escuchó desde su templo, ¡mi oración llegó hasta sus oídos!


¡Llámame cuando tengas problemas! Yo vendré a salvarte, y tú me darás alabanza».


Cuando me llame, le responderé y estaré con él en su angustia; lo libraré y lo llenaré de honores,


¡Vayamos a darle gracias! ¡Cantémosle himnos de alabanza!


Ellos cantarán con el corazón alegre, mientras que ustedes gritarán y llorarán con el corazón hecho pedazos.


Y mientras bebían, cantaban alabanzas a sus dioses, que eran simples estatuas de oro, plata, cobre, hierro, madera y piedra.


Entonces los israelitas dijeron: «¡Volvamos a Dios! Aunque él nos ha castigado mucho, también nos dará su perdón.


2 (3) «Cuando estaba sufriendo, tú, mi Dios, me ayudaste. Cuando estaba casi muerto, pedí ayuda y me la diste.


7 (8) »Cuando ya estaba sin fuerzas, me acordé de ti, y oré. Mi oración llegó hasta tu santuario.


¡Qué importa que otras naciones adoren a sus propios dioses! ¡Nosotros siempre obedeceremos a nuestro poderoso Dios!»


Después de eso, cantaron un himno y se fueron al Monte de los Olivos.


Luego, le dijo a Jesús: —Jesús, no te olvides de mí cuando comiences a reinar.


¿Qué debo hacer entonces? Pues orar y cantar con mi espíritu, pero también orar y cantar con mi entendimiento.


Hermanos míos, cuando se reúnan, todo lo que hagan debe ayudar a los demás. Unos pueden cantar, otros pueden enseñar o comunicar lo que Dios les haya mostrado, otros pueden hablar en idiomas desconocidos, o traducir lo que se dice en esos idiomas.


Cuando se reúnan, canten salmos, himnos y canciones espirituales. Alaben a Dios el Padre de todo corazón, y denle siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.


Cuando Cristo estuvo aquí en el mundo, oró mucho a Dios, y con lágrimas le rogó que lo librara de la muerte, pues Dios tenía poder para hacerlo. Y como Cristo siempre fue obediente, Dios contestó su oración.


Sigan el ejemplo de los profetas, que hace mucho tiempo anunciaban el mensaje de Dios. Nosotros los admiramos porque fueron pacientes y soportaron el sufrimiento. Y seguramente se acuerdan de Job, y de cómo soportó con valor los sufrimientos y, al final, Dios lo trató muy bien. Y es que Dios es muy bueno y amoroso con los que sufren.


Los ciento cuarenta y cuatro mil estaban de pie delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes y de los veinticuatro ancianos, y cantaban una canción que nunca antes se había escuchado. Nadie podía aprenderse la letra de aquella canción, a no ser los que fueron salvados de entre la gente de este mundo,


y gritaban con fuerte voz: «Nos ha salvado nuestro Dios, que está sentado en el trono, y también el Cordero.»


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