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Santiago 4:16 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

16 Sin embargo, a ustedes les gusta hablar con orgullo, como si fueran dueños del futuro, y eso es muy malo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;

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Biblia Nueva Traducción Viviente

16 De lo contrario, están haciendo alarde de sus propios planes pretenciosos, y semejante jactancia es maligna.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

16 Pero no, están seguros de sí mismos y esa manera de jactarse es mala.

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La Biblia Textual 3a Edicion

16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias; toda jactancia semejante es mala.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

16 Pero ahora os jactáis de vuestras fanfarronerías. Toda esta jactancia es mala.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

16 Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.

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Santiago 4:16
11 Referencias Cruzadas  

1 (3) ¿por qué andas siempre presumiendo de tu maldad?


7 (9) «¡Así acabarás, campeón de la violencia, pues no buscas refugio en Dios! ¡Y así acabarán los ricos, que solo confían en las riquezas!»


Hay quienes hablan de dar y nunca dan nada. Son como las nubes oscuras, que anuncian lluvia… ¡y no llueve!


No presumas hoy de lo que piensas hacer mañana; ¡nadie sabe lo que traerá el futuro!


»A pesar de tu maldad, te sentías segura, porque nadie te llamaba la atención. Tu sabiduría y tus conocimientos te hicieron perder la cabeza, mientras te decías a ti misma: “Yo, y nadie más que yo”.


No está bien que ustedes se sientan orgullosos de esto. Seguramente saben que basta un poco de levadura para hacer crecer toda la masa.


Pero si ustedes lo hacen todo por envidia o por celos, vivirán tristes y amargados; no tendrán nada de qué sentirse orgullosos, y faltarán a la verdad.


Las cosas que ofrece la gente del mundo no vienen de Dios, sino de los pecadores de este mundo. Y estas son las cosas que el mundo nos ofrece: los malos deseos, la ambición de tener todo lo que vemos, y el orgullo de poseer muchas riquezas.


»Ella era muy orgullosa, y le gustaba vivir con grandes lujos; ¡pues ahora háganla sufrir!, ¡dense el lujo de atormentarla! »Porque ella piensa: “Aquí me tienen, sentada en mi trono de reina. No soy viuda, y nunca sufriré.”


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