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Salmos 86:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Dios mío, ten compasión de mí, pues a todas horas te llamo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Ten misericordia de mí, oh Jehová; Porque a ti clamo todo el día.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Ten misericordia de mí, oh Señor, porque a ti clamo constantemente.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Tú eres mi Dios; piedad de mí, Señor, que a ti clamo todo el día.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Oh Adonay, ten misericordia de mí, Porque a ti clamo todo el día.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Ten piedad, oh Señor, que te estoy invocando todo el día;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Ten misericordia de mí, oh Jehová: Porque a ti clamo todo el día.

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Salmos 86:3
13 Referencias Cruzadas  

1 (2) Tú, Dios mío, eres mi defensor; ¡respóndeme cuando te llame! Siempre que tengo problemas, me ayudas a salir de ellos; ¡compadécete de mí, y escucha mi oración!


5 (6) Mis enemigos desean mi mal, y hasta dicen: «¡Ya quisiéramos verlo muerto, para que todos lo olviden!»


17 (18) Mañana, tarde y noche, no dejaré de rogarle; ¡él habrá de escucharme!


1 (2) Dios mío, ten compasión de mí, pues hay quienes me persiguen. A toda hora me atacan y me atormentan.


1 (2) ¡Ten compasión de mí, Dios mío! ¡Ten compasión de mí, porque en ti busco protección! ¡Quiero que me protejas bajo la sombra de tus alas hasta que pase el peligro!


10 (11) Si realizas un milagro, ¿te darán gracias los muertos? ¡Claro que no!


2 (3) Permite que mi oración llegue a tu presencia; ¡presta atención a mis ruegos!


9 (10) Es tan grande mi tristeza que se llenan de lágrimas mis ojos. Hacia ti, Dios mío, tiendo los brazos, y te llamo a todas horas.


¿Creen ustedes que Dios no defenderá a las personas que él eligió, y que día y noche le piden ayuda? ¿Creen que tardará él en responderles?


pero ahora era viuda y tenía ochenta y cuatro años de edad. Se pasaba noche y día en el templo ayunando, orando y adorando a Dios.


No se olviden de orar. Y siempre que oren a Dios, dejen que los dirija el Espíritu Santo. Manténganse en estado de alerta, y no se den por vencidos. En sus oraciones, pidan siempre por todos los que forman parte del pueblo de Dios.


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