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Salmos 73:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

2 Yo estuve a punto de pecar; poco me faltó para caer,

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Pero en cuanto a mí, casi perdí el equilibrio; mis pies resbalaron y estuve a punto de caer,

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Pero yo, por poco mi pie no tropieza y mis pasos casi se resbalan;'

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Con todo, a punto he estado de deslizar mis pasos, casi al borde de resbalar mis pies,

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; por poco resbalaron mis pasos.

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Salmos 73:2
15 Referencias Cruzadas  

y le dijo: «Hijo mío, yo quería construir un templo para honrar a mi Dios.


¡Qué fácil es criticar al que sufre, cuando no se tienen problemas!


»Si he perdido la paciencia es porque mi reclamo es contra Dios.


Me libraste de la muerte, me secaste las lágrimas, y no me dejaste caer.


Yo, por mi parte, he de quedar satisfecho cuando me declares inocente. ¡Despertar y verme en tu presencia será mi mayor alegría!


Cuando se enfermaban, yo me afligía por ellos. Tan grande era mi tristeza que no comía ni me arreglaba. Más bien, le pedía a Dios que el enfermo fuera yo.


16 (17) Solo una cosa te pido: si acaso llego a caer, no les concedas el gusto de burlarse de mí.


7 (8) Pero a mí me quieres tanto que me dejas entrar en tu templo, y allí me dejas hacer mis oraciones.


pero te llamé al sentir que me caía, y tú, con mucho amor, me sostuviste.


¡Ahora estoy casi en la desgracia ante toda la comunidad!»


Si no quieren serle obedientes, decidan hoy a quién van a dedicar su vida. Tendrán que elegir entre los dioses a quienes sus antepasados adoraron en Mesopotamia, y los dioses de los amorreos en cuyo territorio ustedes viven ahora. Pero mi familia y yo hemos decidido dedicar nuestra vida a nuestro Dios.


»En cuanto a mí, nunca dejaré de pedirle a Dios por ustedes. Dejar de hacerlo sería un pecado. Yo siempre les enseñaré a portarse bien y a vivir como Dios quiere.


Dios protege a quienes lo obedecen, pero los rebeldes mueren angustiados; ¡de nada les sirve su fuerza!


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