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Salmos 62:1 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1-2 1-2 (2-3) Solo Dios me da tranquilidad, solo él puede salvarme; solo él me da su protección, ¡jamás seré derrotado!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 En Dios solamente está acallada mi alma; De él viene mi salvación.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Espero en silencio delante de Dios, porque de él proviene mi victoria.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 En Dios sólo descansa el alma mía, de él espero mi salvación.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Al director del coro, para Jedutún. Salmo de David. ¡Sólo° en Dios se aquieta mi alma! ¡De Él procede mi salvación!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Del director. Según Yedutún. Salmo. De David.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Al Músico principal: A Jedutún: Salmo de David Ciertamente en Dios espera mi alma: De Él viene mi salvación.

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Salmos 62:1
26 Referencias Cruzadas  

David y los jefes encargados del templo apartaron a Asaf, a Hemán y a Jedutún, junto con todos sus hijos, para que se encargaran de la música de los cultos. Estos músicos comunicaban mensajes de Dios por medio de sus cantos o acompañados por instrumentos musicales, y estaban bajo las órdenes directas del rey David. Asaf, Hemán y Jedutún dirigían a sus hijos cuando alababan a Dios en el templo, acompañados de arpas, platillos y otros instrumentos de cuerdas. Esta es la lista de sus nombres: Los hijos de Asaf: Jacur, José, Netanías, Asarela. Los hijos de Jedutún: Guedalías, Serí, Isaías, Simí, Hasabías, Matatías. Los hijos de Hemán: Buquías, Matanías, Uziel, Sebuel, Jeremot, Hananías, Hananí, Eliatá, Guidalti, Romamti-ézer, Josbecasa, Malotí, Hotir, Mahaziot. Estos catorce hombres, junto con sus tres hermanas, formaban la familia de Hemán, y por eso llegó a ser muy poderoso, pues así se lo había prometido Dios.


Mi ayuda viene de Dios, creador del cielo y de la tierra.


Por eso me armo de valor, y me digo a mí mismo: «Pon tu confianza en Dios. ¡Sí, pon tu confianza en él!»


Tú nos das tu ayuda, nos proteges como escudo. Por eso confiamos en ti.


Dios salva a los buenos. Cuando llegan los días malos, Dios es su único refugio.


Calla en presencia de Dios, y espera paciente a que actúe; no te enojes por causa de los que prosperan ni por los que hacen planes malvados.


1 (2) Yo me había propuesto cuidar mi conducta y no pecar con mis palabras, y hasta taparme la boca en presencia de gente malvada.


1 (2) Toda mi esperanza la tengo puesta en Dios, pues aceptó atender mis ruegos.


1 (2) Dios mío, que vives en el monte Sión, tú mereces nuestras alabanzas; mereces que te cumplamos las promesas que te hacemos.


1 (2) A Dios dirijo mis ruegos, para que me escuche.


Confiamos en ti, Dios nuestro, y no tenemos miedo, porque tú eres nuestro salvador, nuestro refugio y nuestra fuerza”.


Isaías continuó diciendo: «Nuestro Dios ama la justicia y quiere demostrarles cuánto los ama. En verdad, Dios ama a los que confían en él, y desea mostrarles compasión.


pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse».


De nada nos sirve ir a las colinas, ni lanzar nuestros gritos en las montañas. Solamente en ti, Dios nuestro, hallaremos nuestra salvación.


Invito a todos a confiar en Dios porque él es bondadoso.


¡Todo lo bueno y lo malo pasa porque él así lo ordena!


Pero ustedes, hermanos, tengan paciencia y no se desesperen, pues ya pronto viene Cristo el Señor. Hagan como el campesino, que con paciencia espera la lluvia, y también espera que la tierra le dé buenas cosechas.


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