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Salmos 55:17 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 17 (18) Mañana, tarde y noche, no dejaré de rogarle; ¡él habrá de escucharme!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Mañana, tarde y noche clamo en medio de mi angustia, y el Señor oye mi voz.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 De tarde, de mañana, al mediodía, me lamento y me aflijo y escuchará mi voz.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 De tarde, de mañana y a mediodía° me lamentaré y gemiré, Y Él oirá mi voz,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 Por mi parte, yo clamo hacia el Señor, y el Señor me librará.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré; y Él oirá mi voz.

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Salmos 55:17
23 Referencias Cruzadas  

»A gritos pido ayuda, pero nadie me responde, ni conoce la justicia.


A medianoche me levanto y te alabo porque tus sentencias son justas.


¡Recibe mi oración como una ofrenda de incienso! ¡A ti elevo mis manos como una ofrenda en la tarde!


El rey librará a los pobres cuando ellos le pidan ayuda; salvará a los afligidos que no tienen quién los ayude.


2 (3) En los momentos más difíciles, siempre busco a Dios. Con las manos levantadas me paso la noche orando, aunque ni esto me consuela.


13-14 (14-15) Dios mío, todas las mañanas te busco en oración; ¡yo te ruego que me ayudes! ¿Por qué me rechazas? ¿Por qué me das la espalda?


2 (3) ¡Qué bueno es poder alabar tu amor y tu fidelidad!


10 (11) Daniel lo supo, pero de todos modos se fue a su casa para orar a Dios. Daniel acostumbraba orar tres veces al día, así que entró en su cuarto, abrió la ventana y, mirando hacia Jerusalén, se arrodilló y comenzó a orar.


13 (14) Entonces dijeron: —Pues ese Daniel, que trajeron preso de la tierra de Judá, no obedece la ley de Su Majestad. Al contrario, ¡tres veces al día se arrodilla para orar a su Dios!


En la madrugada, Jesús se levantó y fue a un lugar solitario para orar.


Luego de despedirla, se fue a un cerro a orar.


Desde allí pudo ver que los discípulos remaban con mucha dificultad, pues navegaban contra el viento. Poco antes del amanecer, Jesús fue hacia ellos caminando sobre el agua. Cuando ya estaba cerca, hizo como que pasaría de largo.


Un día, a eso de las tres de la tarde, Cornelio tuvo una visión, en la que claramente veía que un ángel de Dios llegaba a donde él estaba y lo llamaba por su nombre.


Cornelio le respondió: —Hace cuatro días, como a las tres de la tarde, yo estaba aquí en mi casa, orando. De pronto se me apareció un hombre con ropa muy brillante,


Al día siguiente, mientras el soldado y los sirvientes se acercaban al puerto de Jope, Pedro subió a la azotea de la casa para orar. Era como el mediodía.


Un día, como a las tres de la tarde, Pedro y Juan fueron al templo. A esa hora los judíos acostumbraban orar.


No se olviden de orar. Y siempre que oren a Dios, dejen que los dirija el Espíritu Santo. Manténganse en estado de alerta, y no se den por vencidos. En sus oraciones, pidan siempre por todos los que forman parte del pueblo de Dios.


Cuando Cristo estuvo aquí en el mundo, oró mucho a Dios, y con lágrimas le rogó que lo librara de la muerte, pues Dios tenía poder para hacerlo. Y como Cristo siempre fue obediente, Dios contestó su oración.


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