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Salmos 51:8 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 8 (10) Ya me hiciste sufrir mucho; ¡devuélveme la felicidad!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Devuélveme la alegría; deja que me goce ahora que me has quebrantado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Mas tú quieres rectitud de corazón, y me enseñas en secreto lo que es sabio.

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La Biblia Textual 3a Edicion

8 ¡Hazme oír gozo y alegría, y regocíjense los huesos que abatiste!

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Tú quieres la verdad en lo profundo y me enseñas saber, en lo secreto.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Hazme oír gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.

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Salmos 51:8
17 Referencias Cruzadas  

Yo sé, Dios mío, que tú te das cuenta de nuestras intenciones y que te gusta que seamos sinceros. Por eso me da una gran alegría saber que tu pueblo y yo te hemos presentado nuestras ofrendas, de buena voluntad y con toda sinceridad.


5-6 (6-7) Pero yo, Dios mío, confío en tu gran amor y me lleno de alegría porque me salvaste. ¡Voy a cantarte himnos porque has sido bueno conmigo!


11 (12) Tú cambiaste mi tristeza y la convertiste en baile. Me quitaste la ropa de luto y me pusiste ropa de fiesta,


y diré con todas mis fuerzas: «¡No hay otro Dios como tú! Tú, Dios nuestro, libras a los pobres e indefensos del poder de quienes los maltratan».


3 (4) Tan grande ha sido tu disgusto que nada sano tengo en el cuerpo; tan grande ha sido mi pecado que no tengo paz en los huesos.


pero que Dios va a liberar. Y ellos entrarán en Jerusalén cantando con mucha alegría, y para siempre vivirán felices. Se acabarán el llanto y el dolor, y solo habrá alegría y felicidad».


Yo contesté: «Dios de Israel, yo sé que tú buscas gente honesta. Pero este pueblo es muy terco y más duro que una roca; no ha querido arrepentirse. Por eso lo has castigado, pero parece que no le dolió; y aunque lo has aplastado, no ha querido hacerte caso.


Dios bendice a los que sufren, pues él los consolará.


«El Espíritu de Dios está sobre mí, porque me eligió y me envió para dar buenas noticias a los pobres, para anunciar libertad a los prisioneros, para devolverles la vista a los ciegos, para rescatar a los que son maltratados


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