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Salmos 123:1 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1-2 1-2 (1b-2) Dios, rey de los cielos, de ti dependemos, como dependen los esclavos de la compasión de sus amos. Dios nuestro, de ti dependemos y esperamos que nos tengas compasión.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 A ti alcé mis ojos, A ti que habitas en los cielos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 Levanto mis ojos a ti, oh Dios, entronizado en el cielo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 A ti he elevado mis ojos, a ti que habitas en los cielos.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Cántico gradual. A ti alzo mis ojos, A ti, que estás sentado en los cielos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Canto gradual. A ti alzo mis ojos, el que moras en los cielos.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Cántico gradual A ti levanto mis ojos, a ti que habitas en los cielos.

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Salmos 123:1
25 Referencias Cruzadas  

Pero Dios está en su santo templo; desde su palacio celestial vigila a la humanidad entera. Dios pone a prueba a los justos; él mismo los examina, pero odia con toda su alma a los malvados y a los violentos.


¡Pero tú estás en el cielo, y haces todo lo que quieres!


1 (1b) Dios mío, cuando me siento angustiado, te llamo y tú me respondes.


1 (1b) Dirijo la mirada a las montañas; ¿de dónde vendrá mi ayuda?


1 (1b) Me da gusto que me digan: «¡Vamos al templo de Dios!»


1 (1b) Si Dios no nos hubiera ayudado, ¿qué habría sido de nosotros? ¡Todos en Israel lo sabemos!


1 (1b) Los que confían en Dios son como el monte Sión, que nadie puede moverlo. ¡Permanecerán para siempre!


1 (1b) Cuando Dios nos hizo volver de Babilonia a Jerusalén, creíamos estar soñando.


1 (1b) Si Dios no construye la casa, de nada sirve que se esfuercen los constructores. Si Dios no vigila la ciudad, de nada sirve que se desvelen los vigilantes.


1 (1b) ¡Dios bendice a todos los que lo obedecen y siguen sus enseñanzas!


1 (1b) Dejemos que nuestra gente nos hable de las angustias que ha pasado desde su juventud:


1 (1b) Dios mío, yo te llamo pues estoy muy angustiado.


1 (1b) Dios mío, yo no me creo más que nadie, ni miro a nadie con desprecio; no hago alardes de grandeza, ni pretendo hacer grandes maravillas, pues no podría llevarlas a cabo.


1-2 (1b-2) Dios poderoso de Israel acuérdate de David y de sus sufrimientos; recuerda lo que él te prometió:


1 (1b) ¡No hay nada más bello ni más agradable que ver a los hermanos vivir juntos y en armonía!


1 (1b) ¡Alaben a Dios todos ustedes, que están a su servicio! ¡Alábenlo también ustedes, los que en su templo le cantan himnos por las noches!


Por mi parte, Dios mío, de ti dependo, y en ti busco refugio. ¡No dejes que me maten!


Pero Dios desde su trono se ríe y se burla de ellos.


Siempre dirijo a ti mis ojos, pues solo tú puedes librarme de todo peligro.


Porque yo soy el Dios eterno y mi nombre es santo. Yo vivo en un lugar alto y sagrado, pero también estoy con los pobres y animo a los afligidos.


Dios dijo: «El cielo es mi trono; sobre la tierra apoyo mis pies. Nadie puede hacerme una casa donde pueda descansar.


»Ustedes deben orar así: “Padre nuestro que estás en el cielo: Que todos reconozcan que tú eres el verdadero Dios.


»El cobrador de impuestos, en cambio, se quedó un poco más atrás. Ni siquiera se atrevía a levantar la mirada hacia el cielo, sino que se daba golpes en el pecho y decía: “¡Dios, ten compasión de mí, y perdóname por todo lo malo que he hecho!”»


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