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Salmos 119:80 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

80 Hazme entender tus enseñanzas, para que yo no pase vergüenza.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, Para que no sea yo avergonzado. Caf

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Biblia Nueva Traducción Viviente

80 Que sea intachable en guardar tus decretos; entonces nunca seré avergonzado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

80 Que cumpla mi corazón sin falla tus preceptos, para que no quede avergonzado.

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La Biblia Textual 3a Edicion

80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, Para que no me avergüence.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

80 Que yo sea perfecto en tus mandatos, para no quedar avergonzado.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos; para que no sea yo avergonzado.

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Salmos 119:80
14 Referencias Cruzadas  

Pero su conducta fue mala, pues no obedeció a Dios con sinceridad.


Y aunque no todos los pequeños templos de las colinas se destruyeron, Asá fue fiel a Dios durante toda su vida.


Amasías obedeció a Dios, aunque no lo hizo con sinceridad.


Si los cumplo, no tendré de qué avergonzarme.


En ti he puesto mi confianza. Mi honradez y mi inocencia me harán salir victorioso.


Tú bendices y declaras inocentes, a los que no actúan con malicia.


Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque ella es la fuente de la vida.


Los sacaré de Jerusalén, y dejaré que los extranjeros hagan con ustedes lo que quieran. Ese será el castigo que merecen.


Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: —Aquí viene un verdadero israelita, un hombre realmente sincero.


Nos satisface saber que nos hemos comportado bien, y que hemos sido sinceros con todos, especialmente con ustedes. No lo hicimos guiados por nuestra propia sabiduría, sino con la ayuda de Dios, y gracias a su gran amor.


Moisés también dijo: «Dios les ordena hoy que obedezcan todos estos mandamientos. Comprométanse a obedecerlos con toda su mente, y con todo su ser.


Ahora, hijos míos, sigan unidos a Cristo. Así, cuando él regrese, lo estaremos esperando confiadamente y no pasaremos por la vergüenza de ser castigados.


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