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Salmos 109:28 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

28 Pero si tú me bendices, no me importa que me maldigan. Mis enemigos están listos para atacarme, pero tú los pondrás en vergüenza y a mí me llenarás de alegría.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 Maldigan ellos, pero bendice tú; Levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Entonces que me maldigan si quieren, ¡pero tú me bendecirás! Cuando me ataquen, ¡serán deshonrados! ¡Pero yo, tu siervo, seguiré alegrándome!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

28 Si ellos maldicen, tu bendecirás: mis adversarios serán confundidos y tu servidor se alegrará.

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La Biblia Textual 3a Edicion

28 Maldigan ellos, pero Tú bendice, Se han levantado, pero serán avergonzados, Y tu siervo se alegrará.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 ¡Que maldigan, con tal que tú bendigas! Surgen ellos para ir a la vergüenza, y tu siervo tendrá su regocijo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 Maldigan ellos, pero bendice tú: Levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.

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Salmos 109:28
9 Referencias Cruzadas  

Ya que le encantaba maldecir, ¡que le caiga una maldición! Ya que no le gustaba bendecir, ¡que nadie lo bendiga! ¡Castígalo donde más le duela!


La maldición sin motivo jamás surte efecto; es como un ave sin rumbo.


Entonces Dios le ordenó a Balaam: —No vayas con esos hombres, ni le eches la maldición a ese pueblo, pues yo haré que le vaya bien en todo.


»Dios me ordenó bendecir a su pueblo. Él así lo mandó, y no puedo evitarlo.


»No hay brujería que funcione contra el pueblo de Dios. ¡Miren todo lo bueno que Dios ha hecho por él!


Del mismo modo, ahora ustedes están tristes, pero yo volveré a verlos, y se pondrán tan felices que ya nadie les quitará esa alegría.


Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor. Jesús soportó la vergüenza de morir clavado en una cruz porque sabía que, después de tanto sufrimiento, sería muy feliz. Y ahora se ha sentado a la derecha del trono de Dios.


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