Números 6:2 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual2 «Diles a los israelitas que, cuando un hombre o una mujer prometa consagrarse a mí como nazireo, Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19602 Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente2 «Da al pueblo de Israel las siguientes instrucciones. »Si alguien del pueblo, sea hombre o mujer, hace el voto especial de nazareo, consagrándose al Señor de manera especial, Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)2 Di a los hijos de Israel: Si un hombre o una mujer se consagra a Yavé mediante el voto de nazireato, Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion2 Habla a los hijos de Israel, y les dirás: Cuando algún hombre o mujer haga voto especial de nazareo para dedicarse a YHVH, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19752 'Habla a los israelitas y diles: si un hombre o una mujer hace un voto especial, el voto del nazireato, para consagrarse a Yahveh, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)2 Habla a los hijos de Israel, y diles: El hombre, o la mujer, cuando se apartare haciendo voto de Nazareo, para dedicarse a Jehová, Ver Capítulo |
pero me respondieron que ni ellos ni sus hijos acostumbraban beber vino, porque su antepasado Jonadab hijo de Recab se lo había prohibido. También me dijeron que tenían prohibido sembrar semillas, plantar viñedos, tener propiedades y construir casas. Jonadab les había dicho que, si querían vivir mucho tiempo en la tierra donde vivían como peregrinos, tenían que habitar siempre en carpas. Los recabitas habían seguido al pie de la letra todas las instrucciones de su antepasado Jonadab.
Pablo se quedó algún tiempo en la ciudad de Corinto. Después se despidió de los miembros de la iglesia y decidió irse a la región de Siria. Priscila y Áquila lo acompañaron. Cuando llegaron a Cencreas, que es el puerto de la ciudad de Corinto, Pablo se rapó todo el pelo porque le había hecho una promesa a Dios. Luego, se subieron en un barco y salieron rumbo a Siria.
Jesús no es como los otros sacerdotes, que todos los días tienen que matar animales para ofrecérselos a Dios y pedirle perdón por sus propios pecados, y luego tienen que hacer lo mismo por los pecados del pueblo. Por el contrario, cuando Jesús murió por nuestros pecados, ofreció su vida una sola vez y para siempre.