Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Nehemías 3:25 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

25 Palal hijo de Uzai reparó el muro frente a la esquina, y la torre alta del palacio del rey, que está en el patio de la guardia. Pedaías hijo de Parós

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

25 Palal hijo de Uzai, enfrente de la esquina y la torre alta que sale de la casa del rey, que está en el patio de la cárcel. Después de él, Pedaías hijo de Faros.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

25 Palal, hijo de Uzai, continuó con la tarea desde el punto opuesto al ángulo y la torre que sobresale de la casa superior del rey, al lado del patio de la guardia. Próximo a él estaban Pedaías, hijo de Faros,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

25 luego trabajó Palal hijo de Uzay, cerca del ángulo de la muralla y de la torre que protege el palacio real al lado del patio de la prisión. Pedaías hijo de Pareas

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

25 Palal ben Uzay reparó frente al ángulo y la torre elevada que sobresale de la casa del rey, que está en el patio de la cárcel; y tras él, Pedaías ben Faros.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

25 Palal, hijo de Uzay, trabajó frente al ángulo y la torre que sobresale de la casa alta del rey, la que da al patio de la prisión. Después de él, Pedayas, hijo de Parós, trabajó

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

25 Paal, hijo de Uzai, frente a la esquina y la torre alta que sale de la casa del rey, que está en el patio de la cárcel. Después de él, Pedaías, hijo de Paros.

Ver Capítulo Copiar




Nehemías 3:25
12 Referencias Cruzadas  

Los otros judíos que volvieron fueron los siguientes: De la familia de Parós, dos mil ciento setenta y dos personas. De la familia de Sefatías, trescientas setenta y dos personas. De la familia de Árah, setecientas setenta y cinco personas. De la familia de Pahat-moab, que descendía de Josué y Joab, dos mil ochocientas doce personas. De la familia de Elam, mil doscientas cincuenta y cuatro personas. De la familia de Zatú, novecientas cuarenta y cinco personas. De la familia de Zacai, setecientas sesenta personas. De la familia de Binuy, seiscientas cuarenta y dos personas. De la familia de Bebai, seiscientas veintitrés personas. De la familia de Azgad, mil doscientas veintidós personas. De la familia de Adonicam, seiscientas sesenta y seis personas. De la familia de Bigvai, dos mil cincuenta y seis personas. De la familia de Adín, cuatrocientas cincuenta y cuatro personas. De la familia de Ezequías, noventa y ocho personas. De la familia de Besai, trescientas veintitrés personas. De la familia de Jorá, ciento doce personas. De la familia de Hasum, doscientas veintitrés personas. De la familia de Guibar, noventa y cinco personas.


pasando por la entrada de Efraín, la entrada de Jesaná, la de los Pescados, la torre de Hananel y la torre de los Cien, hasta la entrada de las Ovejas. Nos detuvimos en la entrada de la Guardia.


»De los descendientes de Parós regresaron dos mil ciento setenta y dos personas;


Esdras estaba de pie sobre una plataforma de madera que se había construido para esa ocasión, de manera que todos podían verlo. A su derecha, también de pie, estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilquías y Maaseías. A su izquierda estaban Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam. Cuando abrió el libro, todos se pusieron de pie.


Yo, Jeremías, todavía estaba preso en el patio de la guardia cuando Dios me habló una vez más y me dijo:


Entonces el rey Sedequías ordenó que me encerraran en el patio de la guardia, y ordenó también que todos los días me llevaran pan fresco del que vendían en la calle de los Panaderos. Fue así como me dejaron encerrado en el patio de la guardia. Y todos los días me llevaban de comer, hasta que ya no hubo más pan en toda la ciudad.


y aquellos hombres tiraron de las sogas y me sacaron del pozo. A partir de ese momento, me quedé en el patio de la guardia.


Los babilonios quemaron el palacio del rey y todas las casas de la ciudad, y derribaron los muros de Jerusalén.


»Hermoso monte de Sión, tú has sido una torre protectora para mi amada Jerusalén; así que volverás a ser como antes, ¡serás la gran capital de mi pueblo!


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos