Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Marcos 3:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3 Jesús le dijo al enfermo: «Levántate y ponte en medio de todos.»

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Jesús le dijo al hombre con la mano deforme: «Ven y ponte de pie frente a todos».

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Jesús dijo al hombre que tenía la mano paralizada: 'Ponte de pie y colócate aquí en medio.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

3 Dice al hombre que tenía la mano seca: Ponte° en el medio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Dice entonces al hombre que tenía la mano seca: 'Ponte aquí delante'.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Entonces dijo al hombre que tenía seca la mano: Levántate y ponte en medio.

Ver Capítulo Copiar




Marcos 3:3
12 Referencias Cruzadas  

No tendrá un momento de descanso hasta que haya establecido la justicia en esta tierra. ¡Los países de las islas del mar esperan recibir sus enseñanzas!»


10 (11) Daniel lo supo, pero de todos modos se fue a su casa para orar a Dios. Daniel acostumbraba orar tres veces al día, así que entró en su cuarto, abrió la ventana y, mirando hacia Jerusalén, se arrodilló y comenzó a orar.


Allí había un hombre que tenía una mano tullida. Como los fariseos buscaban la manera de acusar de algo malo a Jesús, le preguntaron: —¿Permite nuestra ley sanar a una persona en el día de descanso?


Los fariseos estaban vigilando a Jesús para ver si sanaba a ese hombre en día sábado, y poder así acusarlo de trabajar en ese día de descanso.


Luego, les preguntó a los que estaban allí: «¿Qué es correcto hacer en sábado: el bien o el mal? ¿Salvar una vida o destruirla?» Pero nadie le contestó.


Jesús se dio cuenta de lo que ellos estaban pensando, así que llamó al hombre que no podía mover la mano y le dijo: «Levántate, y párate en medio de todos.» El hombre se levantó y se paró en el centro.


Mientras yo esté con ustedes, hagamos el trabajo que Dios mi Padre me mandó hacer; vendrá el momento en que ya nadie podrá trabajar.


Por eso, mis queridos hermanos, manténganse firmes, y nunca dejen de trabajar más y más por el Señor Jesús. Y sepan que nada de lo que hacen para Dios es inútil.


Así que no nos cansemos de hacer el bien porque, si seguimos haciéndolo, Dios nos premiará a su debido tiempo.


Además, al saber que estoy preso, la mayoría de los hermanos se ha animado a anunciar el mensaje de Dios, sin miedo y con más confianza en el Señor Jesucristo.


Ustedes deben estar dispuestos a sufrir, así como Cristo sufrió mientras estuvo aquí en la tierra. Si ustedes sufren como Cristo, ya no seguirán pecando.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos