Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Levítico 8:6 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

6 Enseguida Moisés les ordenó a Aarón y a sus hijos que se acercaran, y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

6 Entonces Moisés hizo acercarse a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

6 Después presentó a Aarón y a sus hijos y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

6 Moisés, entonces, pidió que Aarón y sus hijos se acercaran, y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

6 Entonces Moisés hizo que Aarón y sus hijos se acercaran y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

6 Entonces mandó Moisés que se acercaran Aarón y sus hijos y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

6 Entonces Moisés hizo llegar a Aarón y a sus hijos, y los lavó con agua.

Ver Capítulo Copiar




Levítico 8:6
19 Referencias Cruzadas  

Dios mío, yo no he hecho nada malo; por eso me acerco a tu altar


2 (4) ¡Quítame toda mi maldad! ¡Quítame todo mi pecado!


7 (9) Quítame la mancha del pecado, y quedaré limpio. Lava todo mi ser, y quedaré más blanco que la nieve.


»Después de eso lleva a Aarón y a sus hijos a la entrada del santuario, y ordénales que se bañen.


para que Aarón y sus hijos se laven las manos y los pies cada vez que entren allí. También deberán lavarse las manos y los pies cuando se acerquen al altar para presentarme las ofrendas que deben ser quemadas. Esta es una ley que Aarón y sus descendientes deberán obedecer siempre. Si la cumplen, no morirán».


»Después de eso, lleva a Aarón y a sus hijos a la entrada del santuario, y ordénales que se bañen allí.


¡Dejen ya de pecar! ¡No quiero ver su maldad! ¡Dejen ya de hacer lo malo


Ustedes adoraron ídolos malolientes, pero yo me olvidaré de sus maldades; las limpiaré como quien limpia un trapo sucio.


Moisés les dijo: «Estoy cumpliendo las órdenes de Dios».


»Ese día yo perdonaré a mi pueblo. Los descendientes de David y los habitantes de Jerusalén siempre encontrarán perdón en mí. Borraré de la tierra a todos los ídolos, y nunca más serán recordados. Acabaré también con sus profetas, que hablaban guiados por malos espíritus. Cuando alguien quiera engañarlos, diciendo que habla de mi parte, sus propios padres lo condenarán a morir, y ellos mismos lo matarán. Yo soy el Dios todopoderoso, y juro que así se hará.


Y algunos de ustedes eran así. Pero Dios les perdonó esos pecados, los limpió y los hizo parte de su pueblo. Todo esto fue posible por el poder del Señor Jesucristo y del Espíritu de nuestro Dios.


Lo hizo para hacerla solo suya, limpiándola por medio de su mensaje y del bautismo.


Por eso, mantengamos una amistad sincera con Dios, teniendo la plena seguridad de que podemos confiar en él. Porque Cristo nos dejó limpios de pecado, como si nos hubiera lavado con agua pura, y ya estamos libres de culpa.


Todo esto son reglas que tienen que ver con comidas, bebidas y ceremonias de purificación, que nos preparan para el culto. Las reglas indican lo que se debe hacer, pero no nos ayudan a cambiar nuestra manera de vivir. Esas reglas sirven solo mientras Dios no las cambie por algo mejor.


Yo le respondí: —Señor, usted lo sabe. Y él me dijo: —Son los que no murieron durante el tiempo de gran sufrimiento que hubo en la tierra. Ellos confiaron en Dios, y él les perdonó sus pecados por medio de la muerte del Cordero.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos