Levítico 7:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual7-8 »En cuanto a las ofrendas para hacer las paces conmigo y pedirme perdón, solo tengo una instrucción: Una parte del animal que se quema en mi honor, y su piel, será para el sacerdote que haga la ofrenda sobre el altar. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19607 Como el sacrificio por el pecado, así es el sacrificio por la culpa; una misma ley tendrán; será del sacerdote que hiciere la expiación con ella. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente7 »Las mismas instrucciones se aplican tanto para la ofrenda por la culpa como para la ofrenda por el pecado. Ambas le pertenecen al sacerdote que las usa para purificar a alguien, haciendo así que la persona sea justa ante el Señor. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)7 El ritual será el mismo para la víctima por el pecado y para la víctima por el delito. La víctima pertenece al sacerdote que hace la expiación. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion7 La ofrenda por el pecado es como la ofrenda por la culpa, tienen una misma ley: será de aquel sacerdote que haga la expiación con ella. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19757 'Como el sacrificio por el pecado, así se hará el sacrificio de reparación; ambos tendrán una misma ley. La víctima pertenece al sacerdote que ha hecho la expiación. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)7 Como la ofrenda por el pecado, así es la ofrenda por la transgresión: una misma ley tendrán; será del sacerdote que hiciere la expiación con ella. Ver Capítulo |
»El sacerdote matará el cordero en donde se presentan las ofrendas para estar en paz conmigo y las ofrendas que se queman en mi honor. Ese lugar se ha apartado especialmente para eso. El animal que se ofrece para estar en paz conmigo será para el sacerdote, lo mismo que el animal que se ofrece para el perdón de pecados. Las dos son ofrendas muy especiales.
Si la persona que dañaron ya murió, y no le pueden devolver sus pertenencias a alguno de sus parientes, entonces se las darán a Dios y las podrá usar el sacerdote. Además, la persona que robó o dañó esas pertenencias deberá llevarle al sacerdote un carnero para que lo sacrifique, y así Dios le perdonará su pecado.