Levítico 18:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual20 »Nadie debe tener relaciones sexuales con la mujer de otro hombre. Si lo hace, será considerado impuro. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196020 Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente20 »No te contamines a ti mismo al tener relaciones sexuales con la esposa de tu vecino. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)20 No te acostarás con la mujer de tu prójimo, pues es una maldad. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion20 No tendrás acto carnal° con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.° Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197520 No te unirás carnalmente a la mujer de tu prójimo, pues quedarías contaminado. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)20 Además, no tendrás acto carnal con la esposa de tu prójimo, contaminándote con ella. Ver Capítulo |
El Dios todopoderoso ha dicho: «Voy a iniciar un juicio contra ustedes. Actuaré como testigo contra los que practican la brujería, contra los que son adúlteros, contra los que hacen juramentos falsos, contra los que explotan a sus trabajadores, contra los que abusan de las viudas y de los huérfanos, contra los que maltratan a los que no son israelitas, y contra los que me faltan al respeto.
No se dejen engañar. Ustedes bien saben que los que hacen lo malo no participarán en el reino de Dios. Me refiero a los que tienen relaciones sexuales prohibidas, a los que adoran a los ídolos, a los que son infieles en el matrimonio, a los afeminados, a los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, a los ladrones, a los que siempre quieren más de lo que tienen, a los borrachos, a los que hablan mal de los demás, y a los tramposos. Ninguno de ellos participará del reino de Dios.
»Pero supongamos que el encuentro no tuvo lugar en la ciudad, sino en el campo, y que el hombre obligó a la mujer a tener relaciones sexuales con él. Tal vez la mujer gritó pidiendo ayuda, pero no hubo quien la escuchara. Entonces se dejará con vida a la mujer, pero el hombre será condenado a muerte. Su crimen es semejante al de quien ataca a su vecino y lo mata.