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Levítico 16:34 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

34 Para obtener el perdón de sus pecados, deberán cumplir este mandamiento una vez al año». Todo se hizo como lo había ordenado Moisés.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

34 Y esto tendréis como estatuto perpetuo, para hacer expiación una vez al año por todos los pecados de Israel. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

34 Esta es una ley perpetua para ustedes a fin de purificar al pueblo de Israel de sus pecados, haciéndolos justos ante el Señor una vez cada año». Moisés siguió todas estas instrucciones exactamente como el Señor se lo había ordenado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

34 Esta será para ustedes una ley perpetua. Una vez al año harán el rito de expiación por todos los pecados de los Israelitas. Y lo hicieron como Yavé había mandado a Moisés.

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La Biblia Textual 3a Edicion

34 Esto tendréis por estatuto perpetuo: Que se haga expiación una vez al año por los hijos de Israel, a causa de todos sus pecados. Y él hizo como YHVH había ordenado a Moisés.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

34 Es ley perpetua para vosotros: una vez al año se hará la expiación por todos los pecados de los israelitas'. Y se hizo tal como Yahveh había mandado a Moisés.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

34 Y esto tendréis por estatuto perpetuo, para hacer expiación por los hijos de Israel por todos sus pecados, una vez al año. Y Moisés lo hizo como Jehová le mandó.

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Levítico 16:34
14 Referencias Cruzadas  

Cuando Moisés vio que así lo habían hecho, les dio su bendición.


«Hazle saber a tu hermano Aarón que el Lugar Santísimo, en la parte interior del santuario, es un lugar muy especial. Allí acostumbro aparecerme, sobre la parte superior del cofre del pacto. Por lo tanto, Aarón no debe entrar allí en cualquier momento, pues podría morir cuando yo me aparezca.


Moisés comunicó todo esto a los israelitas, y ellos sacaron del campamento al que había ofendido a Dios y lo mataron a pedradas. Así cumplieron la orden que Dios les había dado por medio de Moisés.


»Ustedes nunca deben comer grasa ni sangre. No importa dónde vivan, esta es una ley que deberán obedecer siempre».


»El día diez del mes de Etanim nadie comerá ni trabajará, sino que todo el pueblo se reunirá para adorarme.


Porque, con un solo sacrificio, Jesucristo hizo que Dios hiciera perfectos a todos los que eligió para ser parte de su pueblo.


Pero sucede lo contrario. Cada año, cuando ofrecen esos sacrificios, lo único que logran es recordar sus pecados.


No entró para ofrecerse como sacrificio muchas veces, como aquí en la tierra lo hace el jefe de los sacerdotes, que entra una vez al año para ofrecer una sangre que no es la suya.


Pero en el Lugar Santísimo solo podía entrar el jefe de los sacerdotes, y esto, solo una vez al año. Entraba llevando la sangre de los animales, que él y el pueblo ofrecían para pedir perdón a Dios cuando pecaban sin darse cuenta.


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