Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 38:12 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

12 Entonces me dijo: —Jeremías, colócate estos trapos bajo los brazos, para que las sogas no te lastimen. Yo seguí sus instrucciones,

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

12 Y dijo el etíope Ebed-melec a Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, bajo los sobacos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

12 Ebed-melec le gritó a Jeremías: «Ponte estos trapos debajo de tus axilas para protegerte de las sogas». Cuando Jeremías estuvo listo,

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

12 Ponte estos trapos en los sobacos y pasa las cuerdas por debajo. Jeremías lo hizo,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

12 Y Ebed-melec, el etíope, dijo a Jeremías: Ponte ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas bajo los sobacos, debajo de las sogas; y Jeremías lo hizo así.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

12 El cusita Ebedmélec dijo a Jeremías: 'Ponte estos trozos de ropas usadas y rotas en los sobacos, por debajo de las cuerdas'. Jeremías lo hizo así.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

12 Y el etíope Ebedmelec dijo a Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas bajo tus sobacos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías.

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 38:12
6 Referencias Cruzadas  

Ébed-mélec fue entonces con aquellos hombres, y del depósito de ropa del palacio real sacó ropas y trapos viejos. Luego ató toda esa ropa y la bajó hasta el fondo del pozo, donde estaba yo.


y aquellos hombres tiraron de las sogas y me sacaron del pozo. A partir de ese momento, me quedé en el patio de la guardia.


En el palacio del rey trabajaba un hombre de Etiopía, que se llamaba Ébed-mélec, el cual supo que me habían arrojado al pozo. Un día en que el rey estaba en una reunión, frente al Portón de Benjamín,


Ámense unos a otros como hermanos, y respétense siempre.


Si alguno está alegre, alégrense con él; si alguno está triste, acompáñenlo en su tristeza.


Por el contrario, sean buenos y compasivos los unos con los otros, y perdónense, así como Dios los perdonó a ustedes por medio de Cristo.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos