Hechos 26:6 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual6 Ahora me están juzgando aquí, solo porque creo en la promesa que Dios les hizo a nuestros antepasados. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 19606 Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres soy llamado a juicio; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente6 Ahora se me juzga por la esperanza en el cumplimiento de la promesa que Dios les hizo a nuestros antepasados. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)6 Y si ahora soy aquí procesado, es por esperar la promesa hecha por Dios a nuestros padres;' Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion6 Y ahora, se me juzga por la esperanza de la promesa que Dios hizo a nuestros padres, Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 19756 Ahora estoy siendo juzgado por la esperanza de la promesa hecha por Dios a nuestros padres, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)6 Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres, comparezco y soy juzgado; Ver Capítulo |
»Ese día yo perdonaré a mi pueblo. Los descendientes de David y los habitantes de Jerusalén siempre encontrarán perdón en mí. Borraré de la tierra a todos los ídolos, y nunca más serán recordados. Acabaré también con sus profetas, que hablaban guiados por malos espíritus. Cuando alguien quiera engañarlos, diciendo que habla de mi parte, sus propios padres lo condenarán a morir, y ellos mismos lo matarán. Yo soy el Dios todopoderoso, y juro que así se hará.
El Dios todopoderoso ha dicho: «¡Miren al mensajero de mi pacto! Ustedes esperan su llegada, y él ya se ha puesto en marcha. Lo estoy enviando delante de mí, para que me prepare el camino. Cuando menos lo esperen, yo entraré en mi templo. Yo soy el Dios todopoderoso, a quien ustedes buscan. »Mi mensajero ya viene. Pero, cuando llegue, nadie va a poder resistir su presencia. ¡Ese día nadie va a poder mantenerse en pie! Mi mensajero es como el fuego que purifica los metales; es como el jabón que limpia la mugre.
»Un día, nuestro Dios escogerá de entre ustedes a un hombre, que será profeta como yo. Cuando estábamos en el monte Horeb, ustedes me dijeron que no querían escuchar la voz de Dios, ni ver el fuego desde donde Dios hablaba, pues no querían morir. Pues bien, nuestro Dios les dará el profeta que pidieron, y ustedes deberán obedecerlo en todo.