Hechos 2:30 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual30 Y como David era profeta, Dios le prometió que un familiar suyo sería rey de Israel. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196030 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente30 pero él era un profeta y sabía que Dios había prometido mediante un juramento que uno de los propios descendientes de David se sentaría en su trono. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)30 Pero era profeta y Dios le había jurado que uno de sus descendientes se sentaría sobre su trono. Sabiéndolo, Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion30 Pero, siendo profeta, y sabiendo que Dios le había jurado° sentar en su trono al fruto° de sus lomos,° Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197530 pero siendo como era profeta, y sabiendo que Dios le había asegurado bajo juramento que un descendiente suyo se sentaría sobre su trono, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)30 Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que del fruto de sus lomos, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono; Ver Capítulo |
»Mi amado pueblo de Israel, no tengas miedo ni te asustes, porque a ti y a tus hijos los libraré de la esclavitud que sufren en Babilonia. Podrán vivir seguros y tranquilos; no volverán a tener miedo de nadie. »Yo soy tu Dios, y solo a mí me adorarás. Servirás al rey, porque el rey que te daré reinará como David.
Jesús les dijo: —Con la ayuda del Espíritu Santo, David escribió: “Dios le dijo a mi Señor el Mesías: ‘Siéntate a la derecha de mi trono hasta que yo derrote a tus enemigos.’” »A ver, explíquenme: Si el rey David llama Señor al Mesías, ¿cómo puede el Mesías ser su descendiente? ¡Hasta David lo considera más importante que él mismo!
Los soldados clavaron a Jesús en la cruz, y luego hicieron un sorteo para ver quién de ellos se quedaría con su ropa. También colocaron un letrero por encima de la cabeza de Jesús, para explicar por qué lo habían clavado en la cruz. El letrero decía: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Junto con Jesús clavaron también a dos bandidos, y los pusieron uno a su derecha y el otro a su izquierda. Luego, los soldados se sentaron para vigilarlos.