Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Hechos 11:27 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

27 En ese tiempo, unos profetas fueron de Jerusalén a Antioquía.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

27 En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

27 Durante aquellos días, unos profetas viajaron de Jerusalén a Antioquía.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

27 Por aquel tiempo bajaron algunos profetas de Jerusalén a Antioquía.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

27 Por aquellos días unos profetas bajaron de Jerusalem a Antioquía;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

27 Por aquellos mismos días llegaron a Antioquía algunos profetas de Jerusalén.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

27 Y en aquellos días descendieron unos profetas de Jerusalén a Antioquía.

Ver Capítulo Copiar




Hechos 11:27
19 Referencias Cruzadas  

Yo les enviaré profetas, sabios y maestros, pero a algunos de ellos ustedes los matarán o los clavarán en una cruz, a otros los golpearán en las sinagogas, y a otros los perseguirán por todas las ciudades.


»Por eso Dios ha dicho sabiamente acerca de ustedes: “Yo les enviaré profetas y apóstoles, pero ustedes matarán a algunos de ellos, y a otros los perseguirán por todas las ciudades.”


Sin embargo, algunos de Chipre y otros de Cirene fueron a Antioquía y anunciaron el mensaje del Señor Jesús también a los que no eran judíos.


Los de la iglesia de Jerusalén supieron lo que estaba pasando en Antioquía, y enseguida mandaron para allá a Bernabé.


En la iglesia de Antioquía estaban Bernabé, Simeón «el Negro», Lucio el del pueblo de Cirene, Menahem y Saulo. Menahem había crecido con el rey Herodes Antipas. Todos ellos eran profetas y maestros.


Después tomaron un barco y se fueron a la ciudad de Antioquía, en la región de Siria. En esa ciudad, los miembros de la iglesia le habían pedido a Dios con mucho amor que cuidara a Pablo y a Bernabé, para que no tuvieran problemas al anunciar las buenas noticias.


Los apóstoles, los líderes y todos los miembros de la iglesia, decidieron elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía, junto con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, a quien la gente también llamaba Barsabás, y a Silas. Estos dos eran líderes de la iglesia.


Entonces Bernabé, Pablo, Judas y Silas se fueron a Antioquía. Cuando llegaron allá, se reunieron con los miembros de la iglesia y les entregaron la carta.


Además, como Judas y Silas eran profetas, hablaron con los seguidores de Jesús, y los tranquilizaron y animaron mucho.


Cuando llegó al puerto de Cesarea, fue a saludar a los miembros de la iglesia. Después salió hacia la ciudad de Antioquía.


“En los últimos tiempos les daré a todos de mi Espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los jóvenes les hablaré en visiones y a los ancianos, en sueños.


Allí encontramos a algunos seguidores del Señor Jesús, y nos quedamos con ellos siete días. Como el Espíritu Santo les había dicho que Pablo no debía ir a Jerusalén, ellos le rogaban que no siguiera su viaje.


Felipe tenía cuatro hijas solteras, que eran profetisas.


A todo el grupo le pareció buena la idea, y eligieron a Esteban, un hombre que confiaba mucho en Dios y que tenía el poder del Espíritu Santo. También eligieron a otros seis: Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Pármenas y Nicolás. Este Nicolás era de la región de Antioquía, y antes se había convertido a la religión judía.


Algunos reciben el poder de hacer milagros, y otros reciben la autoridad de hablar de parte de Dios. Unos tienen la capacidad de reconocer al Espíritu de Dios, y de descubrir a los espíritus falsos. Algunos pueden hablar en idiomas desconocidos, y otros pueden entender lo que se dice en esos idiomas.


En la iglesia, Dios le dio una función a cada una de las partes. En primer lugar, puso apóstoles; en segundo lugar, puso profetas, y en tercer lugar, puso maestros. También hay algunos que hacen milagros, y otros que tienen la capacidad de sanar a los enfermos; algunos ayudan, otros dirigen, y aun otros hablan en idiomas desconocidos.


La persona que hable de parte de Dios podrá decidir cuándo hablar y cuándo callar.


Cuando Pedro vino a la ciudad de Antioquía, me enfrenté a él y le dije que no estaba bien lo que hacía.


Él fue quien les dio a unos la capacidad de ser apóstoles; a otros, la de ser profetas; a otros, la de ser evangelistas; y a otros, la de ser pastores y maestros.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos