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Génesis 32:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

3-4 3-4 (4-5) Después de eso, Jacob envió unos mensajeros a su hermano Esaú, que vivía en la región de Edom. Los mensajeros tenían instrucciones de decirle a Esaú: «Su hermano Jacob se pone a sus órdenes y le hace saber que todo este tiempo ha estado viviendo con su tío Labán.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

3 Entonces Jacob envió mensajeros por delante a su hermano Esaú, quien vivía en la región de Seir, en la tierra de Edom.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

3 Al verlos dijo Jacob: 'Este es un campamento de Dios', y por eso llamó a aquel lugar Majanaim.

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La Biblia Textual 3a Edicion

3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a su hermano Esaú, a la tierra de Seír, al campo de Edom,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

3 Dijo Jacob al verlos: 'Esto es el campamento de Dios', y llamó a aquel lugar Majanáin.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom.

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Génesis 32:3
23 Referencias Cruzadas  

en las montañas de Seír derrotaron a los horeos, y los persiguieron hasta El-parán, cerca del desierto.


y le gritó: —¡Me estoy muriendo de hambre! ¡Dame ya de esa sopa roja que estás cocinando! Por eso a Esaú se le conoce también con el nombre de Edom.


11-12 (12-13) Tú me prometiste que me iría bien, y que mis descendientes llegarían a ser como la arena del mar, que no se puede contar. ¡Líbrame ahora de mi hermano Esaú! Tengo miedo de que venga y nos ataque a todos».


7 (8) Jacob se asustó mucho, así que dividió a su gente y a su ganado en dos grupos,


Es mejor que te adelantes y me dejes ir despacio, al paso de los niños y de mis animales, hasta que te alcance en Edom.


Entonces Esaú regresó a Edom ese mismo día.


Mientras tanto Abner, que era hijo de Ner y había sido jefe del ejército de Saúl, se llevó a Is-bóset al pueblo de Mahanaim. Como Is-bóset era hijo de Saúl, allí lo declaró rey de todo Israel. Así fue como Is-bóset reinó sobre Galaad, Gesuri, Jezreel, Efraín y Benjamín. Is-bóset tenía cuarenta años de edad cuando comenzó a reinar, pero solo reinó dos años. Los únicos que reconocieron a David como rey fueron los de Judá.


Luego Eliseo oró y dijo: «Dios, te ruego que lo ayudes a darse cuenta de lo que sucede». Entonces Dios ayudó al sirviente, y este vio que la montaña estaba llena de caballos y carros de fuego que rodeaban a Eliseo.


23-38 (24-39) Cuando Saúl murió, y David ya reinaba sobre Judá en Hebrón, las demás tribus de Israel le pidieron a David que fuera su rey. Por eso, todos los hombres entrenados para la guerra fueron a Hebrón con la firme decisión de reconocer a David como rey de todo Israel. Así cumplió Dios su promesa a David. Este fue el número total de esos hombres: De la tribu de Judá: seis mil ochocientos, con escudos y lanzas. De la tribu de Simeón: siete mil cien valientes soldados. De la tribu de Leví: cuatro mil seiscientos. De la familia de Aarón: tres mil setecientos; Joiadá era el jefe. De la familia de Sadoc, soldado joven y valiente: veintidós. De la tribu de Benjamín, que había sido fiel a Saúl: tres mil. De la tribu de Efraín: veinte mil ochocientos soldados reconocidos por su valentía entre sus grupos familiares. De la media tribu de Manasés: dieciocho mil. De la tribu de Isacar: doscientos jefes, sin contar los soldados bajo sus órdenes. Estos jefes sabían hacer muy buenos planes de guerra. De la tribu de Zabulón: cincuenta mil soldados siempre listos para entrar en combate. De la tribu de Neftalí: mil jefes con treinta y siete mil soldados con lanzas y escudos. De la tribu de Dan: veintiocho mil seiscientos. De la tribu de Aser: cuarenta mil soldados listos para entrar en combate. De las tribus de Rubén y Gad, y de la media tribu de Manasés, que vivían del otro lado del río Jordán: ciento veinte mil soldados bien armados.


1 (2) Princesa mía, lucen bellos tus pies en las sandalias. Las curvas de tus caderas son la obra maestra de un experto joyero.


Dios le mostró a Isaías lo que iba a hacer contra el país de Edom, y en esa visión él escuchó que alguien le gritaba desde ese país: «Isaías, ¿cuánto tiempo falta para que termine nuestro castigo?»


Acerca de la nación de Edom, el Dios todopoderoso dijo: «¡Ya no hay sabios en Temán! Ya no queda ni uno solo. Se ha acabado la sabiduría, no hay nadie que dé consejos.


El Dios todopoderoso ha dicho: «¡Miren al mensajero de mi pacto! Ustedes esperan su llegada, y él ya se ha puesto en marcha. Lo estoy enviando delante de mí, para que me prepare el camino. Cuando menos lo esperen, yo entraré en mi templo. Yo soy el Dios todopoderoso, a quien ustedes buscan. »Mi mensajero ya viene. Pero, cuando llegue, nadie va a poder resistir su presencia. ¡Ese día nadie va a poder mantenerse en pie! Mi mensajero es como el fuego que purifica los metales; es como el jabón que limpia la mugre.


Conquistará al país de Edom y vencerá a todos sus enemigos.


Envió a unos mensajeros a un pueblo de Samaria para que le buscaran un lugar donde pasar la noche.


Lo mismo habían hecho los descendientes de Esaú en la región de Seír.


A Isaac le di dos hijos, que se llamaron Jacob y Esaú. A Esaú le di la región montañosa de Seír, pero Jacob se fue a Egipto con su familia.


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