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Génesis 21:7 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7 Abraham jamás se hubiera imaginado que siendo ya viejo, yo tendría un hijo suyo».

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Y añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara habría de dar de mamar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

7 ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara amamantaría a un bebé? Sin embargo, ¡le he dado a Abraham un hijo en su vejez!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Y añadió: '¡Quién hubiera dicho a Abrahán que yo amamantaría hijos! Y sin embargo, le he dado a luz un hijo en su vejez.

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La Biblia Textual 3a Edicion

7 Y añadió: ¿Quién le hubiera dicho a Abraham que Sara amamantaría hijos?, pues le he dado a luz un hijo en su vejez.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Y añadió: '¿Quién habría de decir a Abrahán que Sara había de amamantar hijos? Pues sí; le he dado un hijo en su vejez'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y añadió: ¿Quién dijera a Abraham que Sara había de dar de mamar a hijos? Pues que le he dado un hijo en su vejez.

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Génesis 21:7
15 Referencias Cruzadas  

Abraham se inclinó ante Dios y entre dientes dijo: «¿Cómo voy a tener un hijo, si ya tengo cien años? ¿Y cómo va a tener un hijo Sara, si ya tiene noventa?» Así que se echó a reír,


Entonces Dios le dijo a Abraham: —¿De qué se ríe Sara? ¿Acaso no cree que puede ser madre, a pesar de su edad?


Isaac fue creciendo, y el día en que Sara dejó de amamantarlo, Abraham hizo una gran fiesta.


Hadad y su esposa tuvieron un hijo al que llamaron Guenubat, el cual vivió en el palacio del rey de Egipto. La reina Tahpenés lo educó junto con sus propios hijos.


A la mañana, cuando desperté, y quise darle leche a mi hijo, me di cuenta de que el bebé estaba muerto, pero cuando ya hubo más luz en la habitación, descubrí que no era mi hijo.


¡Solo tú eres imponente! ¡Solo tú haces grandes maravillas!


Dios mío, no hay entre todos los dioses un Dios como tú, que haga lo que tú haces.


»Tú, Jerusalén, dirás como una madre: “¿Quién me dio tantos hijos? Yo no tenía hijos ni podía tenerlos; me habían dejado sola, quedé completamente abandonada. ¿Quién crio a estos hijos míos? ¿De dónde vinieron?”


¿Quién ha oído algo parecido? ¿Quién ha visto algo semejante? Una nación no nace en un solo día. Un pueblo no surge de repente. En cambio la ciudad de Jerusalén, sí nació en un día.


»No hay brujería que funcione contra el pueblo de Dios. ¡Miren todo lo bueno que Dios ha hecho por él!


Así, por medio de la iglesia, los ángeles y los espíritus poderosos de los aires sabrán ahora que Dios es sabio en todo.


Esto sucederá cuando el Señor Jesucristo vuelva, para que todo su pueblo elegido lo alabe y admire. Y ustedes son parte de ese pueblo, pues han creído en el mensaje que les dimos.


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