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Ezequiel 10:1 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 De pronto vi que arriba de la cúpula que estaba sobre los cuatro seres con apariencia extraña, había algo que parecía un trono. Era tan azul que parecía estar hecho de zafiro.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

1 Miré, y he aquí en la expansión que había sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, que parecía como semejanza de un trono que se mostró sobre ellos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

1 En mi visión, vi que, por encima de la superficie de cristal que estaba sobre las cabezas de los querubines, había algo que parecía un trono de lapislázuli.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

1 En ese momento vi que en la plataforma, por encima de los querubines, había una piedra de zafiro en forma de trono.

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La Biblia Textual 3a Edicion

1 Entonces miré, y he aquí, encima del firmamento que había sobre la cabeza de los querubines, aparecía como una piedra de zafiro, que tenía la semejanza de un trono.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

1 Miré y vi que, sobre la plataforma situada por encima de la cabeza de los querubines, había una piedra como de zafiro, que tenía la apariencia de un trono que sobresalía.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

1 Entonces miré, y he aquí, en el firmamento que había sobre las cabezas de los querubines, apareció sobre ellos como una piedra de zafiro, de apariencia semejante a un trono.

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Ezequiel 10:1
27 Referencias Cruzadas  

Pero Dios pensó: «No puedo ocultarle a Abraham lo que voy a hacer,


De pronto, levantó la vista y vio a tres hombres cerca de donde él estaba. Enseguida corrió a su encuentro, y se inclinó ante ellos en señal de respeto,


Los visitantes de Abraham se apartaron de allí y se fueron a Sodoma. Sin embargo, Abraham se quedó ante Dios,


Abraham volvió a insistir: —Dios mío, realmente soy muy atrevido, pero ¿si solo se encuentran veinte? Dios respondió: —Hasta por esos veinte, no destruiré la ciudad.


Después de expulsar al hombre y a la mujer, Dios puso unos querubines al este del Edén, y también puso una espada encendida que giraba hacia todos lados, para impedir que alguien se acercara al árbol de la vida.


24 (25) Y luego él solo regresó al otro lado y allí luchó con un desconocido hasta que el sol salió.


30 (31) y por eso Jacob llamó a ese lugar Penuel, pues dijo: «¡He visto a Dios cara a cara, y todavía sigo con vida!»


10 (11) Cruzó los cielos sobre un querubín; se fue volando sobre las alas del viento.


Allí todos estos israelitas vieron al Dios de Israel, y comieron y bebieron, pero Dios no les hizo ningún daño. Bajo los pies de Dios había algo tan brillante como el mismo cielo; ¡hasta parecía un piso de cristal azul!


Pero tiempo después Dios volvió a decirme: —Jeremías, ve al río Éufrates y busca el calzoncillo que te mandé esconder.


Mi nombre es Ezequiel hijo de Buzí, y soy sacerdote. Fui llevado prisionero a Babilonia, junto con el rey Joaquín y muchos otros israelitas. Cinco años después, Dios me habló y me hizo sentir su poder y me permitió ver algunas cosas que iban a suceder. Estaba yo junto al río Quebar. Era el día cinco del mes de Tamuz del año treinta. Ese día pude ver que el cielo se abría


Los cuatro seres con apariencia extraña extendieron sus alas y se llevaron sus ruedas. Entonces el gran resplandor de Dios, que estaba encima de ellos,


Después de todo esto, el escritor volvió y le informó a Dios: «Ya he cumplido tus órdenes».


Ya te he presentado mi queja, y ahora voy a estar muy atento; voy a esperar tu respuesta.


Dios resucitó a Cristo y le dio un lugar en el cielo, a la derecha de su trono;


Entonces Dios le dijo a Josué: «Voy a poner en tus manos a Jericó, a su rey y a sus mejores soldados.


subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios, en el lugar más importante, y gobierna a todos los ángeles y a todos los seres espirituales que tienen autoridad y poder.


En medio de los candelabros vi a alguien que parecía ser Jesús, el Hijo del hombre. Vestía una ropa que le llegaba hasta los pies, y a la altura del pecho llevaba un cinturón de oro.


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