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Éxodo 1:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

11 Para humillar a los israelitas, los egipcios los pusieron a las órdenes de capataces, y los obligaron a construir las ciudades de Pitón y Ramsés. En esas ciudades el rey de Egipto guardaba sus provisiones.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas; y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje, Pitón y Ramesés.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

11 Por lo tanto, los egipcios esclavizaron a los israelitas y les pusieron capataces despiadados a fin de subyugarlos por medio de trabajos forzados. Los obligaron a construir las ciudades de Pitón y Ramsés como centros de almacenamiento para el rey.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

11 Les pusieron entonces capataces a los israelitas, para sobrecargarlos con duros trabajos. Edificaron así para Faraón las ciudades de almacenamiento: Pitom y Ramsés.

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La Biblia Textual 3a Edicion

11 Entonces les impusieron capataces de trabajos forzados para que los abrumaran con sus cargas. Así se edificaron para Faraón las ciudades almacenes de Pitón y Rameses.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

11 Y les impusieron capataces de prestaciones personales para oprimirlos con duros trabajos. Así construyeron para el Faraón las ciudades granero de Pitom y Ramsés.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

11 Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos para que los oprimieran con sus cargas. Y edificaron para Faraón las ciudades de abastecimiento, Pitón y Ramesés.

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Éxodo 1:11
21 Referencias Cruzadas  

pero Dios le dijo: «Quiero que sepas que tus descendientes irán a vivir a un país extranjero. Allí los harán trabajar como esclavos, y los maltratarán durante cuatrocientos años.


José cumplió con las órdenes del rey, y les entregó a su padre y a sus hermanos los mejores terrenos de Egipto. Ellos se establecieron en la región de Gosen, que después se conoció como la región de Ramsés.


Además, reconstruyó las ciudades donde se guardaban los alimentos, y las ciudades donde se guardaban los carros de guerra. También reconstruyó los cuarteles de caballería. Todo lo que Salomón planeó construir en Jerusalén, en el Líbano y en todo el territorio que gobernaba, lo llevó a cabo.


Ben-hadad estuvo de acuerdo y envió a los jefes de su ejército a pelear contra las ciudades de Israel. Así conquistó las ciudades de Iión, Dan, Abel-maim, y todas las ciudades de Neftalí en las que se almacenaban alimentos.


¡Todo el tiempo andábamos de país en país y de reino en reino!


1 (1b) Dejemos que nuestra gente nos hable de las angustias que ha pasado desde su juventud:


«Hemos pasado muchas angustias desde nuestra juventud, pero no han podido vencernos.


13 (14) objetos de plata y de oro. Pero algunos israelitas se escondieron entre el ganado.


6 (7) «Te he quitado de los hombros la carga que llevabas; ya no tienes que cargar esos ladrillos tan pesados.


Años después, cuando Moisés ya era adulto, fue al lugar donde los hombres de su pueblo trabajaban como esclavos. De pronto vio que un egipcio maltrataba a un israelita;


Pero Dios siguió diciéndole: —Yo sé muy bien que mi pueblo Israel sufre mucho porque los egipcios lo han esclavizado. También he escuchado sus gritos pidiéndome ayuda, y he visto que sus capataces los maltratan mucho. Por eso he venido a librarlos del poder egipcio. Los voy a llevar a una región muy grande y rica; ¡tan rica que siempre hay abundancia de alimentos! Es Canaán, país donde viven pueblos que no me conocen.


Los capataces y los jefes de trabajo fueron a decirles a los israelitas: «El rey de Egipto nos manda a decirles que ya no vamos a darles paja para los ladrillos,


Entonces los jefes israelitas fueron a quejarse ante el rey. Le dijeron: —¿Por qué nos trata así Su Majestad?


Pero exíjanles que hagan la misma cantidad de ladrillos; ¡ni uno menos! Estos israelitas son unos haraganes; por eso andan gritando que los dejemos ir al desierto para adorar a su Dios.


El enojo es cruel, la ira es destructiva, y la envidia es incontrolable.


Hace mucho tiempo, nuestros familiares se fueron a vivir a Egipto. Pero los egipcios los trataron muy mal, lo mismo que a nosotros.


Pero los egipcios nos maltrataron mucho, y nos obligaron a ser sus esclavos.


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