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Apocalipsis 8:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 El humo del incienso subió de la mano del ángel, junto con las oraciones, hasta donde estaba Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 El humo del incienso, mezclado con las oraciones del pueblo santo de Dios, subió hasta la presencia de Dios desde el altar donde el ángel lo había derramado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Y la nube de perfumes, con las oraciones de los santos, se elevó de las manos del ángel hasta la presencia de Dios.

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La Biblia Textual 3a Edicion

4 Y el humo del incienso ascendió de mano del ángel, con las oraciones de los santos, a la presencia de Dios.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 El humo del incienso, junto con las oraciones del pueblo santo, subió de la mano del ángel hasta la presencia de Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Y el humo del incienso subió de la mano del ángel delante de Dios con las oraciones de los santos.

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Apocalipsis 8:4
7 Referencias Cruzadas  

¡Recibe mi oración como una ofrenda de incienso! ¡A ti elevo mis manos como una ofrenda en la tarde!


»También quiero que hagas un altar de madera de acacia para quemar incienso en él. Hazlo cuadrado, de cuarenta y cinco centímetros por lado y noventa centímetros de alto. Ponle en cada esquina un gancho en forma de cuerno. Todo el altar debe ser de una sola pieza,


mientras el pueblo se quedaba afuera orando.


Cornelio sintió miedo, pero miró fijamente al ángel y le respondió: «¿Qué desea mi Señor?» El ángel le dijo: «Dios ha escuchado tus oraciones, y está contento con todo lo que haces para ayudar a los pobres.


El templo se llenó con el humo que salía de la grandeza y del poder de Dios. Y a nadie se le dejaba entrar en el templo antes de que llegaran las siete plagas terribles que llevaban los siete ángeles.


Después vino otro ángel con un tazón de oro, y en ese tazón pusieron mucho incienso, para que lo ofreciera ante el altar junto con las oraciones del pueblo de Dios.


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