Amós 9:11 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual11 »Cuando llegue ese día, haré que los descendientes de David, vuelvan a reinar sobre Israel. Volverán a ser fuertes como antes. Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196011 En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente11 »En aquel día restauraré la casa caída de David. Repararé sus muros dañados. De las ruinas, la reedificaré y restauraré su gloria anterior. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)11 Aquel día repararé la choza de David medio caída, taparé sus grietas y levantaré sus ruinas; la volveré a edificar tal como estaba antiguamente. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion11 En aquel día levantaré el tabernáculo de David, ya caído, Y cerraré sus brechas y reconstruiré sus ruinas, Y lo edificaré como en los días de antaño; Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197511 Aquel día levantaré la cabaña caída de David: repararé sus brechas y reconstruiré sus ruinas; la restableceré como en los días de antaño, Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)11 En aquel día yo levantaré el tabernáculo caído de David, y cerraré sus portillos, y levantaré sus ruinas, y lo edificaré como en el tiempo pasado; Ver Capítulo |
»Entonces ellos se acordaron de lo que Dios había hecho en los tiempos pasados; se acordaron de cómo Moisés había liberado a su pueblo, y por eso se preguntaban: “¿Dónde está ahora el Dios que sacó del río Nilo a Moisés, el líder de los israelitas?” »También se preguntaban: “¿Dónde está ahora el Dios que puso en Moisés su santo espíritu?
»Mi amado pueblo de Israel, no tengas miedo ni te asustes, porque a ti y a tus hijos los libraré de la esclavitud que sufren en Babilonia. Podrán vivir seguros y tranquilos; no volverán a tener miedo de nadie. »Yo soy tu Dios, y solo a mí me adorarás. Servirás al rey, porque el rey que te daré reinará como David.
De norte a sur, todo el país se volverá una llanura. Solo la ciudad de Jerusalén permanecerá en su monte, y todo en ella seguirá siendo igual, tanto en el Portón de Benjamín como en el Portón de la Esquina, lo mismo en la torre de Hananel que en las bodegas del rey. Sus habitantes vivirán tranquilos, porque nadie volverá a destruirla.