Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Amós 1:13 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

13 El Dios de Israel ha dicho: «Ustedes, habitantes de Amón, han llegado al colmo de la maldad. Por eso, ¡no los perdonaré! Para agrandar su territorio, en Galaad partieron en dos a las mujeres embarazadas.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

13 Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque para ensanchar sus tierras abrieron a las mujeres de Galaad que estaban encintas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

13 Esto es lo que dice el Señor: «¡Los habitantes de Amón han pecado una y otra vez y no permitiré que queden sin castigo! Cuando atacaron a Galaad para extender sus fronteras, con sus espadas abrieron a las mujeres embarazadas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

13 Así dice Yavé: 'Mi sentencia en contra de Ammón por sus muchos crímenes será sin apelación. Porque ellos al extender sus dominios abrieron el vientre de las mujeres embarazadas de Galaad,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

13 Así dice YHVH: Por tres transgresiones de los hijos de Amón, Y por la cuarta, no lo revocaré: Que para ensanchar su territorio rajaron por el medio a las mujeres preñadas de Galaad;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

13 Así dice Yahveh: por tres crímenes de los hijos de Amón y por cuatro, no lo revocaré: porque abrieron en canal a las mujeres encintas de Galaad, para ensanchar su propio territorio.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

13 Así dice Jehová: Por tres pecados de los hijos de Amón, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque para ensanchar su término abrieron a las mujeres de Galaad que estaban encintas.

Ver Capítulo Copiar




Amós 1:13
27 Referencias Cruzadas  

A la gente que vivía en la ciudad la sacó de allí y la condenó a trabajos forzados. La obligó a usar sierras, picos y hachas de hierro. También la obligó a hacer ladrillos, como lo había hecho con todas las ciudades amonitas que había conquistado. Después de eso, David y su ejército regresaron a Jerusalén.


En ese tiempo Menahem atacó a la ciudad de Tífsah, y desde Tirsá se apoderó de todo lo que había en ella y sus alrededores. También mató a todos sus habitantes, incluyendo a las mujeres embarazadas, porque no quisieron que fuera su rey.


Luego Dios envió pequeños grupos de soldados caldeos, sirios, moabitas y amonitas, para que atacaran y destruyeran Judá. Así se cumplió lo que Dios había anunciado por medio de sus profetas.


y Hazael le preguntó: —Señor, ¿por qué llora? Eliseo le respondió: —Porque yo sé todo el mal que vas a causarle a mi pueblo Israel. Vas a quemar sus ciudades amuralladas, y acabarás por completo con todos sus habitantes.


Después de esto, los moabitas, los amonitas, y parte de los meunitas, se unieron para atacar a Josafat.


»Cuando nuestros antepasados salieron de Egipto, tú no les permitiste entrar al territorio de Amón, Moab y Seír, sino que les mandaste que fueran por otro camino. Así evitaste que ellos destruyeran a esos pueblos. Pero ahora los ejércitos de esa gente nos están atacando, y nos quieren echar del territorio que tú nos diste.


Pero Sambalat el de Horón, Tobías el funcionario amonita y Guésem el árabe se burlaron de nosotros y dijeron: —¿Qué se traen entre manos? ¿Se van a poner en contra del rey?


El profeta Isaías anunció seis amenazas contra Judá: «¡Qué mal les va a ir a ustedes! Compran casas y más casas, campos y más campos, y no dejan lugar para nadie más. Se creen los únicos dueños del país.


28 (33) »Los amonitas han ofendido a mi pueblo. Pero tú, Ezequiel, les dirás de mi parte: “¡Ya está lista la espada! Pulida está, para deslumbrar; Afilada está, para destruir.


Dios también me dijo: «Ezequiel, enfréntate a los amonitas y diles de mi parte que pongan mucha atención a este mensaje contra ellos: “Ustedes se alegraron cuando vieron que mi templo y la tierra de Israel eran destruidos. Ustedes se burlaron de mi pueblo cuando vieron que se lo llevaban prisionero a otro país.


”Ustedes sabían que yo vivo en Israel. Sin embargo, creyeron poder adueñarse de mis dos naciones, y de mis dos territorios.


16 (14.1) Castigaré a Samaria, tu ciudad capital, porque su gente se rebeló contra mí. Sus habitantes morirán en la batalla, a sus niños los estrellarán contra el suelo, ¡y partirán en dos a las embarazadas!»


1-2 (2-3) Oseas le dijo al pueblo: «¡Israel, Israel, tu maldad te ha hecho caer! ¡Arrepiéntete y regresa a tu Dios! Llega ante él con esta oración: “Dios mío, tú eres bueno; ¡perdona nuestros pecados y acepta nuestras alabanzas!


El Dios de Israel ha dicho: «Ustedes, habitantes de Damasco, han llegado al colmo de la maldad. Por eso, ¡no los perdonaré! Hicieron pedazos a la gente de Galaad como si desgranaran trigo con una máquina de hierro.


Pero antes nos dio instrucciones de no atacar a los amonitas, pues son también descendientes de Lot. De ese territorio no recibiríamos ni un pedazo, pues Dios ya se lo había dado a ellos.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos