Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





3 Juan 1:4 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Nada me alegra más que saber que mis hijos obedecen siempre a la verdad que Dios nos ha enseñado.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

4 No hay nada que me cause más alegría que oír que mis hijos siguen la verdad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Nada me causa mayor alegría que el saber que mis hijos viven en la verdad.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

4 No tengo mayor° gozo que éste: oír° que mis hijos andan en la verdad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 No tengo mayor alegría que ésta: oír que mis hijos andan en la verdad.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 No tengo mayor gozo que el oír que mis hijos andan en la verdad.

Ver Capítulo Copiar




3 Juan 1:4
18 Referencias Cruzadas  

Dios prometió que el trono de Israel será siempre ocupado por mis descendientes, si ellos se portan bien y le son completamente fieles. Así que pórtate bien para que Dios cumpla su promesa.


Salomón contestó: —Dios mío, tú amaste mucho a mi padre David, y fuiste muy bueno con él, porque él te sirvió fielmente, fue un buen rey y te obedeció en todo. Además, permitiste que yo, que soy su hijo, reine ahora en su lugar. Pero yo soy muy joven, y no sé qué hacer.


«Dios mío, no te olvides de que yo siempre he sido sincero contigo, y te he agradado en todo». Luego Ezequías lloró con mucha tristeza.


El hijo bueno y sabio es motivo de gran alegría para su padre y su madre que le dieron la vida.


Dios vive en el monte Sión, y él me ha dado hijos para que juntos sirvamos de advertencia a su pueblo.


Amor con amor se paga. Por eso, como si fuera su padre, les suplico: ¡Ámenme como los amo yo!


¡Esa conducta iba en contra del verdadero mensaje de la buena noticia! Por eso, hablé con Pedro delante de todos los miembros de la iglesia de Antioquía, y le dije: «Tú, que eres judío, has estado viviendo como si no lo fueras. ¿Por qué, entonces, quieres obligar a los que no son judíos a vivir como si lo fueran?»


Yo los quiero como a hijos, pero mientras no lleguen a ser como Cristo, me harán sufrir mucho, como sufre una madre con los dolores de parto.


Saben que a cada uno de ustedes lo hemos tratado como trata un padre a sus hijos. Los animamos, los consolamos,


Te ruego que recibas bien a Onésimo. Para mí, él es como un hijo, pues yo le anuncié la buena noticia aquí en la cárcel.


Yo los quiero a ustedes como a hijos. Por eso les escribo esta carta, para que no pequen. Pero si alguno peca, Jesucristo es justo y nos defiende ante Dios el Padre.


Me alegré mucho al encontrar que algunos de ustedes viven de acuerdo con la verdad, como Dios el Padre nos mandó.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos