2 Samuel 8:14 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual14 luego puso guardias por todo su territorio, y así los edomitas lo reconocieron como rey. Dios seguía dándole victorias a David, Ver CapítuloMás versionesBiblia Reina Valera 196014 Y puso guarnición en Edom; por todo Edom puso guarnición, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Jehová dio la victoria a David por dondequiera que fue. Ver CapítuloBiblia Nueva Traducción Viviente14 Puso guarniciones militares por todo Edom, y los edomitas se convirtieron en súbditos de David. Es más, el Señor le daba la victoria a David dondequiera que iba. Ver CapítuloBiblia Católica (Latinoamericana)14 Puso gobernadores en Edom y todos los edomitas fueron súbditos de David. Yavé daba la victoria a David doquiera éste iba. Ver CapítuloLa Biblia Textual 3a Edicion14 E impuso guarniciones en Edom. Por todo Edom instaló guarniciones, y todos los edomitas fueron siervos de David. A dondequiera iba David, YHVH le daba la victoria. Ver CapítuloBiblia Serafín de Ausejo 197514 Estableció luego guarniciones en Edom, en todo su territorio, y así todos los idumeos quedaron sometidos a David. Yahveh concedía la victoria a David por dondequiera que éste iba. Ver CapítuloBiblia Reina Valera Gómez (2023)14 Y puso guarnición en Edom, por toda Edom puso guarnición; y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Jehová guardaba a David por dondequiera que iba. Ver Capítulo |
Cada día David tenía más y más poder, pues el Dios todopoderoso lo ayudaba. David sabía que Dios le había dado ese poder, y que lo había hecho rey de Israel por amor a su pueblo. Hiram, el rey de Tiro, envió gente que sabía construir con madera y piedra. Con ellos envió madera para que le hicieran a David un palacio en Jerusalén.
Luego puso guardias entre los arameos que vivían en Damasco, y también ellos tuvieron que reconocer a David como rey y empezar a pagarle impuestos. David tomó los escudos de oro que traían los oficiales de Hadad-ézer, y se los llevó a Jerusalén. También se llevó todo el bronce de las ciudades que gobernaba Hadad-ézer, desde Betá hasta Berotai. Así fue como Dios le daba siempre la victoria a David.