Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





2 Reyes 18:28 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

28 Después el oficial asirio se puso de pie y gritó muy fuerte en hebreo: «Escuchen lo que dice el gran rey de Asiria:

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

28 Entonces el Rabsaces se puso en pie y clamó a gran voz en lengua de Judá, y habló diciendo: Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

28 Después el jefe del Estado Mayor se puso de pie y le gritó en hebreo a la gente que estaba sobre la muralla: «¡Escuchen este mensaje del gran rey de Asiria!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

28 El copero mayor se paró entonces y gritó con fuerza en judío: 'Oigan la palabra del gran rey de Asur:'

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

28 Y poniéndose en pie el Rabsaces, gritó a gran voz en judío, y habló, diciendo: ¡Escuchad palabra del gran rey, el rey de Asiria!

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

28 Y seguidamente el copero mayor, puesto en pie, gritó en alta voz en lengua judía: 'Escuchad la palabra del gran rey, del rey de Asiria:

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

28 Luego el Rabsaces se puso de pie, y clamó a gran voz en lengua judaica, y habló, diciendo: Oíd la palabra del gran rey, el rey de Asiria.

Ver Capítulo Copiar




2 Reyes 18:28
12 Referencias Cruzadas  

Después Senaquerib envió desde Laquis a tres de sus oficiales de confianza al frente de un poderoso ejército para atacar Jerusalén. Cuando llegaron, acamparon junto al canal del estanque de Siloé, por el camino que va a los talleres de los teñidores de telas, y mandaron a llamar a Ezequías.


Entonces uno de los oficiales asirios les dio este mensaje para Ezequías: «El gran rey de Asiria quiere saber por qué te sientes tan seguro de ganarle.


El oficial asirio les respondió: —El rey de Asiria me envió a hablarles a ellos y no a ustedes ni a Ezequías, porque ellos, lo mismo que ustedes, se van a quedar sin comida y sin agua. Será tanta el hambre y la sed que tendrán, que hasta se comerán su propio excremento, y se beberán sus propios orines.


“No se dejen engañar por Ezequías, porque él no puede salvarlos de mi poder.


«El gran rey Artajerjes, saluda al sacerdote Esdras, maestro de la ley del Dios todopoderoso.


2 (3) ¡El Dios altísimo es el rey de toda la tierra y merece toda honra!


Entonces me pareció oír las voces de mucha gente. Era como el sonido de cataratas y de fuertes truenos, y decían: «¡Que todos alaben a Dios, el Señor todopoderoso, porque él ha comenzado a reinar!


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos